Lunes, 04 de noviembre de 2013

Es la ley de la oferta y la demanda. Libre mercado en estado puro. Sin regulaciones. El sueño de Adam Smith, Friedrich Hayek y Milton Friedman. No hay ayudas del Estado en forma de subsidios de desempleo, ni líneas de créditoadicionales a los bancos cuando éstos han prestado más dinero de la cuenta, ni nacionalizaciones de entidades a las que se ha ido la mano dando créditos, ni oportunas barreras arancelarias.

¿Dónde existe tal paraíso del liberalismo? En el mercado de la prostitución callejera en Chicago.

Ésa es la tesis del trabajo científico: 'Street level prostitution', en el que están trabajando el profesor de la Universidad de Harvard Sudhir Alladi Venkatesh y su colega Steven Levitt, de Chicago.

Venkatesh es un especialista en el estudio de la economía sumergida, en parte por su interés en saber "qué pasa cuando el Gobierno no es capaz de regular los intercambios económicos". Y Levitt es el coautor del best-seller 'Freakonomics', en el que se exponen una serie de casos en los que el análisis económico se aplica a cuestiones que en teoría quedan lejos de esa disciplina como, por ejemplo, el aborto y la tasa de crimen (según algunos economistas, cuantos más abortos hay, menos delincuencia se produce, porque abortan las mujeres de rentas bajas, frecuentemente marginadas, cuyos hijos tienen más posibilidades de cometer delitos. En otras palabras: se trata de matar con carácter preventivo al potencial criminal antes de que nazca).

El 'paper' de Venkatesh y Levitt aún no está listo para ser publicado, aunque ambos lo presentaron en enero en la reunión Anual de la 'American Economic Association', el 'sínodo' de los economistas teóricos de EEUU. Sus conclusiones son, cuando menos, sorprendentes. Máxime porque en EEUU la prostitución es un delito penal:

  • 1) Las prostitutas que hacen la calle en el sur de Chicago (la zona más pobre de la ciudad, formada por grandes guetos de latinos y negros) ganan de 25 a 30 dólares (entre 17 y 20 euros) a la hora, es decir, unas cuatro veces lo que sería su salario si se dedicaran a actividades legales. Eso indica que estarían, de otra forma, cobrando el salario mínimo, o incluso por debajo de él.
  • 2) Sin embargo, esos ingresos altos son una prima de riesgo. La prostitución callejera es una actividad muy peligrosa. Y no sólo por la violencia. Un ejemplo: Los preservativos apenas se usan en el 25% de los actos sexuales.
  • 3) Los chulos son un factor beneficioso. Donde ellos operan, a las mujeres les va mejor. Eso se debe a que los proxenetas "proveen protección y pagas salarios de acuerdo a la eficiencia" de cada mujer.
  • 4) La oferta de prostitutas es muy elástica. Por ejemplo, el 4 de julio, la Fiesta Nacional de EEUU, la demanda de sexo de pago se dispara, es decir, hay un shock de demanda, como lo que está pasando con el petróleo debido a la industrialización de China e India. Pero, al contrario que la OPEP, las prostitutas de Chicago son capaces de abastecer el incremento de la demanda sin dificultad (otro problema en el mercado petrolero es la especulación; en Chicago, a pesar de sus mercados de futuros de materias primas, no hay un mercado de futuros de prostitutas que dispare los precios).
  • 5) Y, lo más surreal: a pesar de que la prostitución se paga con cárcel, "una prostituta tiene más posibilidades de tener sexo con un policía que de ser arrestada por él". lo cual demuestra que, efectivamente, éste es el libre mercado perfecto.

Hayeck nunca podría haber pensado que la mano invisible de Adam Smith, hecha carne en, por ejemplo, las prostitutas de La Villita, el mayor gueto latino de EEUU fuera de Los Angeles.

FUENTE : http://www.elmundo.es/elmundo/2008/02/20/cronicasdesdeeeuu/1203486852.html


Publicado por NataliaEsVedra @ 10:54
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