Lunes, 30 de septiembre de 2013
El Domingo Sangriento, (en alemán “Blutsonntag&rdquoGui?o es el término usado para referirse a una serie de asesinatos masivos ocurridos al inicio de la Segunda Guerra Mundial. La población, a causa del Tratado de Versalles había quedó sujeta a la soberanía polaca.  
Bromberg es una ciudad ubicada a 230 kilómetros al norte de Varsovia. En 1.939 tenía 140.000 habitantes, la mayoría de origen alemán, (cerca de un 80 %). Se halla a orillas del Brahe, por aquel entonces los canales, graneros y molinos dominaban el paisaje. Actualmente el núcleo se halla habitado casi únicamente por polacos, pues cuando en 1.945 las Fuerzas Armadas Alemanas se retiraron, la autoridad polaca procomunista acometió una concienzuda limpieza étnica de todo lo germano. Hoy en día Bromberg se llama Bydgoszcz.
El 3 de septiembre de 1.939, dos días después de que comenzase la invasión alemana de Polonia, se produjeron unos asesinatos en los alrededores de la población. El número de víctimas y otros detalles del incidente son materia de encendido debate entre los historiadores, y es que lo cierto es que el tema levanta ampollas. No en vano el acontecimiento desluce notablemente el mensaje en blanco y negro, de buenos y malos que los vencedores del último conflicto mundial ha defendido década tras década a capa y espada.
En si, el término "Domingo Sangriento" fue creado y alimentado por el Ministerio de Propaganda alemán que emitió una instrucción para la prensa ordenando:
...deben mostrar las noticias del barbarismo de los polacos en Bromberg. La expresión "domingo sangriento" debe volverse una entrada permanente en el diccionario y darle la vuelta al mundo. Por esta razón, este término debe ser subrayado en forma continua.”
Sea como sea, que la propaganda alemana usase las estrategias que creyera conveniente por aquel entonces para dar a conocer mejor o peor los crímenes cometidos no implica por defecto que estos sean una mera invención.
En el medioevo Bromberg, (Bydgoszcz) fue creado por colonos alemanes. Muchos años después formó parte de la Unión polaco-lituana hasta el año 1.772, fecha en la que fue anexionado por el Reino de Prusia a raíz del primer reparto de Polonia. Como parte de Prusia, la ciudad quedó absorbida por el proceso de la unificación de Alemana en 1.871, pasando a formar parte del Imperio Alemán, (II Reich). Seguiría siendo parte de Alemania hasta el final de la Primera Guerra Mundial. En febrero de 1.920, elTratado de Versalles cedió la ciudad y la región circundante a la Segunda República Polaca. Durante el período de entreguerras, la población alemana disminuyó debido a las presiones nacionalistas polacas, (desgermanización). El censo polaco de 1.931 nos informa que la población alemana de la ciudad era de 117.200, almas, pero para el historiador alemán Hugo Rasmus sólo alrededor de 10.000 alemanes permanecían allí por 1939.
La aparición del partido nazi en Alemania tuvo un impacto importante en relación con la problemática de las infladas minorías alemanas que habitaban en el extranjero.Adolf Hitler y su movimiento siempre apoyaron con entusiasmo la corriente nacionalista “Völkisch”, que ya existía desde el siglo XIX, y no tardaron en hacer un llamamiento a los alemanes que vivían fuera de Alemania para que no olvidasen ni su raza ni, su cultura… en suma, sus orígenes y naturaleza. Fue un objetivo explícito deHitler la problemática que giraba en torno a estas numerosísimas minorías, de hecho esta cuestión formó parte del amplio argumentario contra el Tratado de Versalles. En marzo de 1.939, la creciente gravedad de estos asuntos, (inclusive las gravísimas acusaciones mutuas de atrocidades a ambos lados de la frontera polaco-alemana), la desconfianza intrínseca inducida por el cada vez más encrespado sentimiento nacionalista, y la malicia, (alimentada mucho en el bando polaco por el “cheque en blanco” franco-británico)  llevó al deterioro total de las relaciones polaco-alemanas. La demanda alemana sobre elCorredor, la oposición de Polonia a cualquier negociación con el III Reich, (sobre todo tras las garantías franco-británicas), y finalmente la invasión alemana de Polonia, alimentaron las tensiones étnicas  hasta niveles explosivos.
Después del inicio de las hostilidades germano-polacas, (1 de septiembre de 1.939) la persecución de los alemanes étnicos en Polonia no sólo prosiguió, sino que se enconó. Los alemanes alegaron que las peores atrocidades se produjeron el 3 de septiembre en Bydgoszcz, (Bromberg). Las autoridades polacas fueron acusadas de organizar o tolerar la violenta limpieza étnica de los alemanes que vivían en Polonia… De hecho Alemania acusaba a Polonia desde hacía muchos meses de tales actos, no había nada nuevo en las afirmaciones germanas.
Según la versión polaca oficial el incidente de Bromberg se originó a raíz de los ataques por parte de irregulares alemanes a tropas polacas tras la línea de frente, (en la actualidad se les denominaría “terroristas&rdquoGui?o. Esta versión sostiene que mientras un contingente del ejército polaco se retiraba a través de Bydgoszcz éste fue atacado por la guerrilla alemana dentro de la población. Según se afirma un desconocido testigo británico, un artillero polaco fue tiroteado por los alemanes desde el interior de una casa, los polacos respondieron al fuego, pasando a ser objeto de sus fuegos una iglesia. Los combates se alargaron en el tiempo mientras se acumulaban las bajas por ambos bandos. Tras la escaramuza los polacos capturaron a un cierto número de guerrilleros alemanes, que fueron ejecutados allí mismo informándose, eso sí, de algunos linchamientos. Una investigación polaca del 2.004 llegó a la conclusión de que las tropas polacas habían sido tiroteadas por miembros de la minoría alemana y los agentes de la inteligencia militar alemana. Se concluyó en este estudio polaco que entre los 40 y 50 polacos, y unos 100 y 300 alemanes fueron muertos.
Quedan muchas preguntas en el aire.
Los mismos informes polacos aseguran que no se trató de uno o varios vengativos alemanes que deseasen lavar con sangre alguna ofensa real o imaginaria. El ataque a los militares polacos provino de una partida alemana irregular organizada y de cierta entidad. Pero, ¿qué facción era esa? ¿Dónde están los informes acerca de esas unidades irregulares? ¿Cómo una unidad militar polaca, a la que se le atribuye una cadena de mando efectiva permitió los linchamientos? ¿Tenía lógica hostigar a los polacos para traer la ruina sobre aquella población?
El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reichpublicó en 1.940 “Dokumente polnischer grausamkeiten”, (Documentos sobre la crueldad polaca), un documento oficial sobre las atrocidades cometidas por los polacos contra los alemanes de Polonia. Curiosamente en la actualidad no quedan demasiados ejemplares en circulación, en realidad muy pocos. Pero ya antes de la puesta en librerías de ese libro, en la edición del 8 de Septiembre de 1.939, el periódico "Völkischer Beobachter" (diario oficial del partido nazi) daba la noticia sobre el asesinato de miles de alemanes en la localidad de Bromberg. En el “Dokumente polnischer grausamkeiten” se citan repetidamente informes de la Cruz Roja Alemana. Dichos informes fueron luego reproducidos en la prensa de numerosos países neutrales, incluyendo los Estados Unidos de América. También la Agencia Associated Press se hizo eco de los mismos. Se trata de una obra que sin dejar de tener una carga y utilidad propagandística, no deja de poseer una importancia documental objetiva.
La Oficina de Investigación de Crímenes de Guerra de la Wehrmacht llegó a la conclusión de que los hechos fueron el resultado del pánico y la confusión entre las tropas polacas. La combinación de los soldados en retirada desordenada con su moral bastante quebrantada y los continuos ataques aéreos de la Luftwaffe pudieron haber intensificado las tensiones étnicas subyacentes dando pie a las presuntas atrocidades. La investigación de la Wehrmacht incluyó el interrogatorio de soldados polacos cautivos, a los alemanes étnicos de Bromberg, (Bydgoszcz) y pueblos de los alrededores, así como a civiles polacos. Además, los cuerpos de las presuntas víctimas fueron exhumados y la causa de la muerte y el posible uso de rifles de uso militar fueron evaluados. De acuerdo con esta investigación, una cierta cantidad de prisioneros polacos fue enviada para aclarar la situación. Según el informe soldados polacos, con la ayuda de la población polaca local, fueron llevados a casas desde las que supuestamente se habrían escuchado disparos. En los hogares donde se encontraron armas se pasó a los habitantes por las armas, sin investigación previa alguna.
Cuando finalizó la campaña militar los alemanes comenzaron a investigar en profundidad lo acontecido en la pequeña ciudad. Las “Einsatzgruppen” comenzaron su labor de búsqueda y destrucción de milicianos o “criminales” polacos, así comenzó el goteo de eslavos ejecutados. Según el historiador alemán Christian Raitz von Frentz, 876 polacos fueron juzgados, (que no ejecutados) por su implicación en los eventos del Domingo Sangriento antes del fin de 1.939, de ellos 87 hombres y 13 mujeres fueron sentenciados sin el derecho a apelar al considerar los alemanes que su parte de responsabilidad en tan lamentables hechos quedaba como cosa probada. El historiador polaco Czesław Madajczyk tomó nota de 120 ejecuciones con relación al Domingo Sangriento. Tiempo después 20 rehenes fueron pasados por las armas después de que un soldado alemán fuera muerto por un francotirador polaco. De acuerdo con la versión alemana los francotiradores polacos atacaron las tropas alemanas en Bydgoszcz durante varios días, (está más que demostrado que los polacos crearon milicias irregulares armadas desde antes de la guerra, y que éstas atacaron a las tropas alemanas). El gobernador alemán, el general Walter Braemer ordenó la ejecución de 80 rehenes polacos por lo que, alrededor del 8 de septiembre, ya habrían muerto entre 200 a 400 civiles.
El uso de rehenes para asegurarse la “fidelidad” de la población local es una práctica hoy denostada, pero en aquella época muchos la consideraban válida.
La cantidad exacta de las víctimas del Domingo Sangriento es objeto de debate. El autor alemán Peter Aurich estimó en 366 el número de muertes de civiles alemanes en Bydgoszcz. Hugo Rasmus las sitúa en, al menos en 415. Dos historiadores polacos, Włodzimierz Jastrzębski y Czeslaw Madajczyk estiman en 103 las bajas alemanas. Los historiadores polacos resaltan que como estas pérdidas ocurrieron durante el combate, muchas de éstas deberían ser atribuidas a accidentes comunes en las condiciones de combate urbano. Asimismo, argumentan que las bajas civiles pudieron haber ocurrido cuando la ciudad estuvo siendo atacada por la Fuerza Aérea Alemana, (Luftwaffe). Está por ver si la ciudad fue efectivamente atacada por la aviación, y si fue así, en que grado. Sea como sea las cifras dadas por los alemanes de la época llegan al millar.

Publicado por NataliaEsVedra @ 16:47
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