Lunes, 19 de agosto de 2013

PorFernando Trujillo

 

Existe un proverbio romano que reza “A un rostrotorcido sigue una moral torcida”, esto se podría interpretar como los peoresinstintos y las patologías más aberrantes son producto de una genéticadefectuosa.

La doctrina dominante afirma que el comportamiento yel carácter son fruto de la educación, que la violencia es producto de la“represión” y que el comportamiento de un ser humano está marcado por lacultura en la que le toco nacer.

El pensamiento moderno afirma que con educaciónprogresaremos hasta que la agresividad y los instintos primarios desaparezcan yevolucionemos a una sociedad pacifica, una ilusión utópica que sin embargocontrasta con la realidad biológica.

La educación no lo es todo y esta no puede aplacarlos instintos agresivos, mucho menos podrá cambiar unos genes defectuosos.

La mediocridad, la flojera, la estupidez y todo tipode patologías y parafilias van creciendo a un ritmo acelerado en la genéticahumana mientras que el genio y la ética son valores genéticos cada vez másescasos.

La enfermedad mental se ha vuelto algo común ennuestra civilización, actualmente el número de personas con algún trastornomental ha crecido, la sanidad se ha vuelto algo ajeno a nuestro tiempo y estetipo de enfermedades se han vuelto tan comunes que ya son toleradas, lo mismosucede con las parafilias cada vez más extrañas y depravadas que se han vueltoya algo dentro de la normalidad y más aún son celebradas.

La tolerancia que pregona el actual Sistema ha dadocabida a todo tipo de psicosis, enfermedades mentales, depravaciones ytrastornos productos de una genética atrofiada.

La degeneración está en su punto más alto, parte dela población sufre algún mal genético en mayor o menor grado y la otra partetiene algún tipo de enfermedad mental, las personas completamente sanasescasean y más aún las personas con un coeficiente intelectual alto.

El hombre del siglo XXI es la cúspide de la decadencia,un ser de talla mediana, endeble, insano e inepto intelectualmente pero quevive creyéndose lo mejor de su historia. Una criatura insolente que ve elpasado como algo siniestro mientras que ama el decadente presente y el mediocrefuturo que la democracia le ofrece.

La eugenesia como ciencia se opone a esta decadenciagenética y a este tipo de hombre, ofrece una selección entre los mejoreselementos y ayuda a su propagación en contraposición al actual Sistema que endefensa de la idea de igualdad ha sacrificado los mejores elementos genéticospor los peores.

 

Si en el artículo anterior (Por una aristocraciabiológica) vimos que aplicando adecuadamente la eugenesia se puede lograr laformación de individuos con una alta calidad genética.

Pero en un mundo sin eugenesia sucede lo contrario,los individuos con una baja calidad genética abundan y se propagan sin control.

Seres rastreros, mediocres, psicóticos, enfermos,degenerados, taimados, cobardes e incapaces de resistir al sufrimiento y lafatiga.

Agreguemos a este tipo de humano males como lanarcolepsia, el baile de San Vito, el Síndrome de Tourette, el autismo, laesquizofrenia, la bipolaridad y la depresión crónica tenemos una civilizaciónenferma y una especie moribunda.

Las enfermedades de los huesos son cada vez máscomunes en los niños, actualmente hay niños y jóvenes con huesos frágilesincapaces de correr, levantar un objeto pesado y de llevar a cabo una vidanormal.

Actualmente los problemas de aprendizaje son cadavez más severos, hay niños de entre ocho y diez años que les cuesta trabajoleer y escribir, llevar a cabo una sencilla operación matemática o recordaralguna fecha histórica.

La natalidad de niños con un bajo coeficienteintelectual ha ido en aumento y lejos de enfrentar el problema el gobierno y lasociedad lo ven como algo dentro de la normalidad.

Peor aún es que la degeneración de la sangre ha dadocomo consecuencia un tipo de ser humano orientado a la criminalidad y a losactos más atroces.

Contrario a la tesis actual de que la educaciónpuede cambiar a un hombre, la verdad es que su herencia genética al finaltermina por sobreponerse a cualquier tipo de educación.

Estamos ligados y condenados por nuestros genes, nosguste o no, en cada especie la genética lo es todo.

Si en un mundo con eugenesia el honor, la ética y elheroísmo son valores hereditarios, entonces en un mundo sin eugenesia losinstintos más bajos como la pederastia, la violación y la patología se expandensin control.

El Apocalipsis genético de los últimos cien años hagenerado una humanidad degenerada, a familias decadentes de locos y asesinosque a su vez tiene hijos atrofiados y mentalmente inestables. Es la genética loque define a un ser humano no la cultura o la educación.

Un ejemplo es el caso de los asesinos seriales HenryLee Lucas y Ottis Toole que durante la década de los setenta llevaron una seriede asesinatos atroces, violaciones y actos de crueldad como el canibalismo.

Henry Lee Lucas nacido en el año de 1936 era hijo deuna prostituta y un alcohólico discapacitado, criado en el sucio y decrepitoambiente de la basura blanca americana.

Desde niño Henry mostro impulsos patológicos como crueldadhacia los animales, violándolos o torturándolos, cometió varios crímenesmenores y al llegar a su adolescencia ya tenía un record criminal.

Ottis Toole nativo de Florida, deficiente mental quepracticaba el travestismo desde los siete años y la prostitución homosexual,cometió su primer asesinato a los catorce años y venia de un hogardesestructurado con una hermana que abusaba sexualmente de el y una abuela quepracticaba el culto a Satán.

Henry y Ottis se conocieron en Florida, se hicieronamantes y cometieron una serie de asesinatos, según Henry cometió alrededor de900 asesinatos y aunque su cifra es hasta la actualidad dudosa se convirtió enuno de los asesinos más sangrientos de la historia de su país. Ambos proveníande familias genéticamente defectuosas con un largo historial de patologías y añosde degeneración, años de abuso verbal y físico que los llevo a ser lo que eran.Los casos de Henry y Ottis no son un caso aislado, estos monstruos son hijos deun mundo sin eugenesia pero existen varios seres degenerados como ellos.

Otro ejemplo sería el de Cayetano Santos Godinoconocido como “el Petiso Orejudo” asesino en seria argentino y deficientemental que mató a cuatro niños.

En su caso era hijo de un padre con sífilis y alcohólicodesde niño presento un comportamiento violento que incluía matar aves ytorturar a niños más pequeños.

La criminología argentina ha declarado que el Petisoera un degenerado hereditario y un perverso instintivo, Cayetano vio su fin enla cárcel por causas no esclarecidas aunque se rumora que fue asesinato.

Estos casos podemos ver que vivimos en una sociedadenferma y tenemos un sistema político negligente que ha dado como resultado ungrupo de individuos degenerados, monstruos físicos y mentales.

La civilización de este siglo tan moderna ypetulante está poblada por una especie enferma y horriblemente involucionada agrandes animalescos. Seres repugnantes que son capaces de prostituir a sushijas y hermanas por unos míseros billetes, físicamente y mentalmente deformesque se reproducen como gusanos.

En los periódicos y en las noticias vemos casos deasesinos de niños, violadores, caníbales y seres de la más baja calidad ética ygenética.

Negligentemente permitimos que este tipo decriaturas vivan y se reproduzcan por esa falacia de la igualdad y los derechoshumanos que han dañado irreparablemente a occidente. Estas noticias espeluznantesy este tipo de seres acabarían si esterilizamos a todos estos monstruosmodernos.

En conclusión esta especie horriblemente degeneradaes el producto de un mundo sin eugenesia que ha dado la espalda a las leyesnaturales en pos del progreso y el consumo.

 

Agosto 2013

http://imaginacionalpoder77.blogspot.mx/2013/08/en-defensa-de-la-eugenesia-iii-locos.html


Publicado por NataliaEsVedra @ 11:39
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