Lunes, 19 de agosto de 2013
Por Guillermo Sepúlveda Castro
El Roto Martillador

 

Ya empezaron los sentimentalistas a rallar las murallas del Capitalismo gris. Las iglesias ya son el hazmereir de un par de feminachas y el asunto se termina por sintetizar en pocas palabras: “el cuerpo es mío”. Qué fácil decirlo. Las calles hacen lo mismo, aparecen planfletos, ensuciando el pasar de nosotros, los caminantes.
 
Mientras esto sucede la desdicha de miles de madres violadas se discute en Foros de “grueso intelecto”. Las trincheras están claras. El feminismo apela al derecho a abortar “libremente”, sin “coacción de nadie”, ni “permiso de ningún machista”. Al otro lado de la trinchera, la derecha recalcitrante apelando a que todos deben parir, sin más argumento que la defensa de la Vida…su forma de vida.
 
A pesar de los gritoneos y las piedras rebeldes que vuelan de un lado a otro, la primacía de lo particular, egoísta predomina vanidosamente. Las feministas apelan al hecho de clase, a que las ricas abortan y ellas, las “proleta”, no. Que las “cuicas” lo hacen a escondidas y protegidas, ellas huyendo de la ley y la piedra. Unas princesitas de barrio alto, las otras Magdalenas presas del Coliseo Moral.
 
La rabia sigue su propio curso, los intereses le siguen de la mano. Pero cuando uno visualiza el hecho y las causas del aborto, del porque una mujer lo hace y decide vemos que ninguna de estas posturas motivan mayoritariamente la decisión o, al menos solo una minoría considerable cae sumisa a estos dogmas. Mis propuestas son (asumiendo el detalle claramente)
 
1) Existen caso en donde ellas lo hacen por ser víctimas de violación y, ahí, lo válido es permitir dos opciones: Pildora y Adopción, ambas como opciones válidas. Para las más egoístas Píldora, para las más altruistas Adopción. En caso de Adopción otorgar una Condecoración y un Bono Semestral para premiar su valentía de permitir-vivir a alguien. 
 
2) En caso de tener problemas congénitos y hereditarios urge la detención del parto. Por muchas ganas que tengan las instituciones de caridad, un hijo con taras hereditarias resulta ser, en gran proporción, una justificación para miles de instituciones que lucran con la Salud. Mejor Sano a Vendido.
 
Cuando uno ve así las cosas ve más Bien General que intereses particulares. Urge asumir la libertad como posibilidad más que como “derecho natural”. Y más allá inclusive, urge ver como apoyamos una Causa que apele a la mejora de todos por sobre al capricho de [email protected] Asi dicho, avanzaremos hacia una Sociedad Solidaria, Justa y con Aspiraciones Superiores al designio de el grito baboso de egoístas feministas o ingenuos conservadores.

Publicado por NataliaEsVedra @ 11:07
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