Mi?rcoles, 14 de agosto de 2013

Este artículo ha sido publicado en el número 10 de la revista El Patriota de noviembre del 2012,  http://www.patriotas.es.


En los años sesenta y setenta España construía en sus astilleros y con su propia tecnología los barcos más grandes del mundo y los ingenieros japoneses y américanos venian a aprender.

Los economistas de todo el mundo dedican su esfuerzo al análisis de esta crisis económica, a inquerir sobre su origen y su evolución. Algunos más osados hasta proponen soluciones. Los más prudentes, que son la inmensa mayoría se conforman con hacer algo que siempre se les da muy bien a esta secta de profesores universitarios que es explicar una vez que ha ocurrido algo la inevitabilidad científica de lo acontecido: que se hunde el euro, que Grecia entra en bancarrota, que la economía China se ve afectada podemos tranquilizarnos ya que hay legiones enteras de economistas que nos explicaran paso a paso la serie de errores que cometidos por los gobiernos han provocado esos desastres.

Dentro de esta crisis España ocupa un lugar destacado, por desgracia. La recesión, el paro y el endeudamiento de nuestra economía se han convertido en el primer problema económico de Europa. Y ello porque sencillamente somos una nación en bancarrota y arruinada pero demasiado grande para dejarnos a nuestra suerte sin que el euro y al economía Europea se vean también seriamente dañados.

Se que Adam Smith no está bien considerado a la hora de argumentar ideas en el mundo patriota, no obstante creo que este escocés que vivió hace dos siglos y medio sabría diagnosticar nuestro mal y la cura del mismo.

Adam Smith se propuso algo que en si mismo puede resultar desconcertante en estos tiempos de decadencia. Quiso averiguar el porqué de algo que tenia sorprendido a toda Europa por aquellos días: la pujanza y la riqueza de Inglaterra. Por entonces ni en la corte de París ni en la de Madrid  llegaban a comprender como era aquello posible y a decir verdad ni siquiera los propios ingleses lo entendían bien. ¿ Cómo era posible que la nación inglesa gozara de tal prosperidad y aventajara de tal manera al resto de Europa y especialmente a Francia, junto con el Imperio Español su pertinaz enemigo ?

Cómo ahora, entonces en Inglaterra surgieron miriadas de filósofos, políticos y economistas dispuestos a explicar aquel sorprendente hecho, que en apenas dos generaciones durante la primera mitad del siglo XVIII, había transformado Inglaterra.

Adam Smith trabajó durante diez años en su gran obra, un magno tratado de economía que publicó en Londres en 1776, “Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations )”. El titulo es largo en exceso, pero tiene la ventaja en cambio de describir suficientemente el motivo y el asunto del que trata. En cierto modo toda la ciencia económica hasta nuestro dias es tributaria de esta obra y en mi opinión ninguna lo ha superado ni ha planteado siquiera asunto de cierta relevancia que no este contenido y explicado en este libro, o mejor dicho libros ya que se trata de cinco tomos o tratados distintos.

¿ Cual es la causa o causas de la riqueza de una nación ?. Ante esta pregunta un economista de nuestros dias y no digamos un político respondería con laberínticas explicaciones, nos advertiría seguramente que la pregunta en si supone un visión demasiado simple para una cuestión muy compleja. Sin embargo Adam Smith tras diez años de estudio si supo responder a la pregunta: El trabajo es la fuente de la riqueza de las naciones.

España bate todos los records de desempleo imaginables. Y esto viene sucediendo desde 1978 de forma permanente con la excepción de la época de Aznar. En un artículo publicado en Mayo del 2011 en el diario de internet libertaddigital.com por el economista Alberto Recarte con el título “Pasado y presente del desempleo en España” se analiza la evolución del empleo y del paro en España en el periodo 1975-2011. Este texto es verdaderamente importante porque desvela la naturaleza del autentico problema de la economía española desde que se implanto la llamada democracia y se puso a fin a la época de Franco.

El régimen de Franco se caracterizo por el crecimiento económico sostenido pero siempre fundamentado en el pleno empleo y un aumento constante del número de ocupados paralelo con el crecimiento demográfico de la población. Por el contrario la democracia se ha caracterizado por una alta tasa de desempleo y lo que es peor todavía un incapacidad para lograr aumentar el numero real de los españoles que trabajan.

En relación con el paro, en el periodo 1978-2012 la tasa media de paro se ha movido en torno a un 18% de la población activa, alcanzando un mínimo del 12% en la época de Aznar y el máximo actual próximo al 25%. Partiendo del pleno empleo con Franco la cifra absoluta del número de parados creció hasta alcanzar los 2 millones en los años de Adolfo Suárez y la UCD. Después con el gobierno socialista de Felipe González en la década de los 80 se alcanzó los 4,5 millones de parados. Aznar logró reducirlo en los 90 hasta 2.5 millones aproximadamente. Zapatero y su heredero Rajoy han logrado pulverizar todos los datos imaginables: según el INE en el segundo trimestre del 2012 la cifra de desempleados es de 5,7 millones: uno de cada cuatro trabajadores españoles está en el paro.

Pero si revisamos la evolución empleo, el número de ocupados y los sectores económicos es cuando podemos vislumbrar no sólo la magnitud sino también la naturaleza del problema de la economía española.

En 1975 la población ocupado era de 13,5 millones de los cuales algo menos de un millón eran empleados del Estado incluidas las grandes empresas estatales. El sector privado daba trabajo a 12.5 millones de españoles en la época de Franco. Veamos que sucede ahora mismo: el número de empleados es de 17,4 millones. En cuanto al numero de empleados públicos y como siempre recurriendo al INE, la cifra en este segundo trimestre de 2012 es de 3.1 millones. El sector privado emplea a día de hoy 14,3 de trabajadores de los cuales 1,2 millones son inmigrantes extranjeros.

Estamos en condiciones de hacer un balance del empleo en la democracia. El régimen de Franco dejo creados 13,5 millones de puestos de trabajo en un país con una población de 35 millones. La población ha aumentado en 12 millones hasta alcanzar los 47 millones, de los cuales cinco millones son extranjeros, pero la democracia solo ha creado 3,8 millones de puestos de trabajo de los cuales hay que descontar 2,1 millones de nuevos funcionarios y empleados públicos. A pesar de haber tenido un incremento de la población tan grande solo ha sido capaz de crear 1.7 millones de nuevos puestos de trabajo pero con la llegada de las oleadas de inmigrantes tan solo medio millón de los mismos han sido ocupados por españoles. En treinta cinco años de democracia se han creado nada más que medio millón de nuevos puestos de trabajo en el sector de la economía privada.

Con estas cifras de empleo Adam Smith hubiera diagnosticado que España está abocada a la pobreza ya que su régimen político es incapaz de ofrecer a sus habitantes la única fuente de riqueza posible que es el trabajo. Un sistema político que no consigue hacer funcionar la economía suele venirse abajo más pronto que tarde, si esto no ha ocurrido en España, si a pesar de las altísimo numero de parados, de la incapacidad para dar trabajo a la población el régimen ha sobrevivido y ha proporcionado un aceptable nivel de vida a la mayoría de sus ciudadanos y hasta ha logrado blindarse socialmente con mas de tres millones de funcionarios y empleados públicos… la pregunta es quien ha pagado todo esto.

Sin ese pagano el actual régimen hubiera sido imposible, sencillamente porque nunca ha logrado que funcionara la economía, con al excepción hay que decirlo una vez más de la época de Aznar. Sin la ayuda de Europa, sin la ingente aportación económica de Europa desde la adhesión al tratado de la Unión en 1986 la democracia en España hubiera sido inviable y casi con toda seguridad no hubiera sobrevivido a los años 80. Del como, el cuanto, el porqué de esta ayuda continua durante mas de veinte años y de sus contrapartidas trataré en un próximo artículo.

Tan sólo una consideración para finalizar. La ayuda europea formalmente se acabó en el 2004 cuando España pasó de ser el primer receptor de ayuda y financiación de la Unión Europea a un país que pagaba más de lo que recibía. Más o menos desde entonces comenzó el fenómeno del endeudamiento desbocado en España, primero de las empresas y las familias y más tarde del Estado con Zapatero en el gobierno, hasta llegar a la actual situación de quiebra por ser incapaz ya de seguir haciendo frente a los pagos de la deuda gigantesca contraída (1,5 billones de euros) y para colmo seguir necesitando todavía mas crédito para mantener funcionando el Estado y su hipertrofiado sistema de las autonomías regionales.

FUENTE : http://latronerafascista.me/page/2/


Publicado por NataliaEsVedra @ 11:53
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