Domingo, 24 de mayo de 2009

Democracia podrida

por: José Luis Ontiveros

 


El único resultado positivo de la alternancia en el poder es que ésta ha demostrado la naturaleza irremediablemente viciosa y corruptora del demoliberalismo. En este sentido, la verdadera contribución de la democracia es haber expuesto las deficiencias axiológicas del monismo político, que se erige como la única forma válida de organización social.

Se dijo falsamente que la democracia era la fórmula salvadora, la verdadera redención, y todos esos tópicos, ya criticados por los principales pensadores clásicos, lo que se ha manifestado en la dictadura del número, de la masa y de la materia, cuya argamasa es el dinero.

Por ello, disiento radicalmente de los criterios que hoy predominan, mismos que articulan la tiranía del pensamiento único, de lo políticamente correcto y del nivel de tolerancia de lo aceptable en el debate público.

La incoherencia anárquica del demoliberalismo se muestra en que sí en verdad admitiera sus postulados, el conjunto de los poderes públicos, tendría que renunciar al ejercicio del poder, en función de la lógica igualitaria. Lo que de hecho ocurre, ya que el presidente Fox no se manda ni a sí mismo, ¿cómo gobernar si se detesta la autoridad, y su expresión política, el Estado? Fox resulta un ejemplo patético de la democracia, su dubitación y sus contradicciones son atributos de ese sistema, más que faltas relacionadas con su carencia de conducción. El liderazgo en sí es sospechoso, ya que es una forma de excepcionalidad

De ahí que en la discusión de los asuntos que afectan al país, Cuauhtémoc Cárdenas ha precisado la inconsistencia intrínseca de la democracia, al referirse a la ruta pragmática, del poder por el poder, que plantea la izquierda y la derecha al unirse electoralmente en distintas entidades en que habrá elecciones para las gubernaturas.

El teórico portugués Antonio José de Brito señala que las democracias ordenadas no son tales, ya que de hecho surgen de un monismo político inatacable y tabú, represor y policiaco que es el propio sistema democrático, mismo que debería desembocar en un autogobierno igualitario y no en el presunto dominio de una mayoría idiotizada.

Por ello, es que no debe extrañar una unión de la izquierda y la derecha, ya que parten de premisas comunes, se comportan como “secciones de un gran partido fundamental”: el de la hegemonía del dinero, cuyas fracciones purulentas se rolan el poder, en un único sistema de opresión, vuelto, hoy, tiranía mundial.

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Extraido de BAJO LA TIRANÍA . Revista.

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Tags: democracia, tiranía, esclavitud, liberalismo

Publicado por cultural-thule @ 17:11
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