Domingo, 26 de octubre de 2008

JUDIOS EN U.S.A. EL BALUARTE SIONISTA DEL SIGLO XX.

 Por Bob Finch. Reproducción del artículo ‘The rise of the Jewish Conquest of America’ del 10 abril 2008, traducido y publicado por ‘Patria Argentina’. Agosto 2008   
NOTA de “Patria Argentina”

Hace dos años cuando publiqué el artículo "El Imperio Conquistado» (Patria Argentina de mayo de 2006; Nro 222, Pág. 7) me pareció una novedad y una audacia intelectual calificar de ese modo a los Estados Unidos, ya que - a pesar de que existía bibliografía que permitía fundamentar esa afirmación - eran pocos los autores que se atrevían a expresarse de ese modo sobre la primera potencia mundial, dado que al hombre común le resultaba algo poco creíble y casi imposible que eso podía ocurrir, y para quien sostuviera esa ponencia era demasiado peligroso y políticamente muy incorrecto. Simultáneamente, en el mismo ejemplar presentamos, como primicia en idioma castellano (Boletín del CCP NO116), una selección de los textos principales del ensayo de los profesores norteamericanos John Mearshelmer y Stephen Walt, un trabajo académico titulado El lobby de Israel y la política exterior de los Estados Unidos" (The Israel Lobby and U.S. Foreign Policy). A partir de entonces, esa fue la interpretación y la concepción de política internacional, que hemos tratado de difundir y explicara nuestros compatriotas desde esta modesta publicación.

Hoy la reforzamos con el presente trabajo, en la esperanza de que al fundamentarse en varias citas de intelectuales de izquierda, tanto esta facción como la llamada derecha, dejen de hablar del "Imperialismo Yanqui" o de la República democrática modelo". Es oportuno hacerlo en estos momentos, porque así se podrá entender porque nos pasa lo que nos pasa y saber de quién realmente se habla, ya sea en el orden nacional (“como la CIA controla todo el poder en la Argentina”) o cuando intentamos contribuir a que nuestros camaradas militares "les caiga la ficha” y comprendan quiénes son realmente sus verdugos e identifiquen al verdadero poder que se mueve y se ha movido detrás de la Política de los derechos humanos o de venganza a través de las parodias judiciales y sus castigos.

Ambas pretensiones son muy difíciles de lograr. Primero, por el miedo (no somos tan valientes como nos creemos). Segundo, por los esquemas ideológicos que nos dominan desde nuestra niñez. Y, finalmente, por la comodidad: es mucho trabajo leer, investigar, concluir y decidir. Pero nuestra obligación es decirlo, exponerlo, y fundamentarlo. El que quiera oir o leer que lo haga. Al resto, solo decirles que la esclavitud moderna difiere de la antigua, en que ahora no hay ninguna relación personal entre el amo y el esclavo.

Santiago Roque Alonso

 

 

Los Estados Unidos puede haber perdido la guerra contra Vietnam, pero nunca ha sido invadido o conquistado por fuerzas extranjeras desde su Declaración de la Independencia. Sin embargo, desde la Segunda Guerra Mundial, y en particular desde el establecimiento del estado terrorista conocido como Israel, ha sido conquistado desde adentro. Los WASP (1) ya no tienen ningún control significativo de la política norteamericana, o de sus políticas exteriores.

En Norteamérica los israelíes controlan al partido Republicano y al Demócrata, e inclusive al partido de los Verdes. Controlan la extrema izquierda como la extrema derecha de la política norteamericana. Controlan también el Congreso. Jack Abramoff (un lobista judío) (2) aparentemente cuenta con aproximadamente unos 60 congresistas en su nómina. Y éstos tampoco eran congresistas insignificantes, ya que él también financió a Tom Delay, que le había facilitado a Dick Cheney su base de operaciones en el Capitolio. Este israelí (Abramoff) no financiaba sólo a traidores goy norteamericanos, sino a terroristas cosher en el estado judío. Y ésta fue la influencia política de sólo uno de los bimillonarios judíos.

Al mismo tiempo que la MPAC (2) y todos los otros grupos del lobby judío en Norteamérica son denunciados, los judíos se continúan financiando prácticamente a todos los congresistas. Cuando en estos días la conversación de los políticos norteamericanos, gira sobre la necesidad de defender el país de las amenazas externas, a lo que en realidad se están refiriendo esa cualquier amenaza dirigida contra el estado judío en Palestina.

Los israelíes controlan una parte significativa de la administración de Bush. 'Los neoconservadores controlan la Oficina del Presidente, la oficina del Vicepresidente, el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa, y el aparato de la policía estatal conocido como 'Seguridad Interna’ Paul Craig Roberts.

Wayne Madsen ha sugerido que los israelíes pretendan tomar el control de la super-secreta Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la agencia de vigilancia electrónica más importante de Norteamérica:

"Lo que tiene preocupados a algunos funcionarios de la NSA es que con los neoconservadores pro-israelíes, ahora incrustados dentro de la Agencia Central de Información (CIA), de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), en el Departamento de Estado, y en el Consejo Nacional de Seguridad, la NSA está madura para que sea penetrada por la inteligencia israelí. Con contratistas exteriores que ahora incursionan en la NSA, y la principal operación de espionaje israelí descubierta dentro del Pentágono, nuevamente hay temor dentro de la NSA de que los servicios de inteligencia extranjeros como el Mossad podrían realizar otra tentativa de penetración en el ‘Fort Knox’ virtual de los tesoros de inteligencia y de los secretos de los Estados Unidos"

(Wayne Madsen, The neocon power grab at NSA and an attempt to stifle the press).

Los israelíes poseen y controlan los medios de comunicación norteamericanos. Ellos conforman el más grande grupo de millonarios en USA., los cuales, además, financian una enorme red de organizaciones de investigación política. Estas organizaciones tienen una influencia significativa sobre los medios de comunicación y por extensión sobre los, políticos estadounidenses.

En los años 1950, en los Estados Unidos, como en muchos otro, países occidentales, había tabúes que impedían a la gente hablar sobre una variedad de cuestiones sociales como la homosexualidad, el incesto, la violación, etc. En estos días nadie pensaría dos veces en la discusión respecto a estas cuestiones. En la actualidad, los únicos tabúes en el mundo occidental tienen que ver con los judíos. Hay un tabú acerca de la financiación judía de los partidos políticos (tanto en EE.UU. como Gran Bretaña). Hay un tabú contra la influencia del lobby judío sobre los políticos norteamericanos. Hay un tabú relacionado con las tentativas judías de asumir el control del sistema económico y político ruso, que Vladimir Putin ha frustrado con éxito. Hay un tabú sobre los pagos de tributo que los USA realizan a sus amos judíos en Palestina.

"El Congreso, el Poder ejecutivo, los gobiernos estatales (provinciales) y municipales y los medios de comunicaciones nacionales y locales, todos han caído bajo la influencia de la agenda en favor de los lobbies judíos pro-israelíes, al punto que nadie o muy pocos osan criticara Israel o a sus representantes estadounidenses. (James Petras, The meaning of war: A heterodox perspectiva).

Hasta el cristianismo ha sido transformado por los israelíes en los Estados Unidos. Hay ahora decenas de millones de los llamados Sionistas Cristianos, quienes ahora han venido a creer en el Dios Sionista de la venganza, antes que en el Dios Cristiano del perdón. Ellos ya no viven en un planeta dado por Dios, sino que se localizan únicamente en la tierra dada por Dios en Palestina. Es tal la devoción de éstos Sionistas Descristianizados por la sagrada tierra judía de Palestina, y por "el estado exclusivamente de Judíos", que uno de ellos dejó escapar en una importante conferencia el resultado lógico de estas creencia extrañas: "Amo a Norteamérica , dijo Aríbur, con su voz temblando por la emoción. Pero si me enfrentara a una opción entre Israel y Norteamérica, yo estaría junto a Israel”. (Autor Sionista Cristiano, Kas, Arthur, del Ministerio de los Preceptos: citado en Justin Raimondo, Colocando a Israel Primero).

No hay la menor duda que los militares norteamericanas constituyen el poder militar más formidable del mundo. Pero quien controla a dichas fuerzas militares es un asunto completamente diferente. Los políticos estadounidenses que dictan la política militar no son los WASP, sino los Israelíes - los agentes del "estado exclusivamente de judíos "en Palestina. De este modo, en efecto "el estado exclusivamente de judíos" controla a los políticos norteamericanos, quienes - a su vez- son los que controlan a los militares de Estados Unidos, los cuales son los ejecutores en la guerra por la dominación mundial judía.

No existe un Imperio Norteamericano. Estados Unidos no tiene un Imperio. Al contrario, Norteamérica se ha convertido en parte del Imperio Judío, y es éste el que le dicta sus políticas exteriores y domésticas. Las políticas que Norteamérica persigue en Medio Oriente no tienen nada que ver con los intereses nacionales de Estados Unidos, al contrario, en el transcurso de las últimas cuatro décadas ha sido obligado a librar guerras en beneficio de su amo judío. En la denominada guerra de Yom Kippur, en 1973, los norteamericanos fueron forzados a respaldar a Israel contra el cerco de los ejércitos árabes que lo rodeaban. Como consecuencia de esto, resultó la declaración de un boicot del petróleo árabe que condujo a los Estados Unidos y a la economía mundial a una recesión que duró casi una década. Si Norteamérica hubiese tomado el partido de los árabes, habría disfrutado de una inmensa prosperidad económica, vendiendo los bienes estadounidenses a las sociedades de consumo árabes seculares. Si el “estado exclusivamente de Judíos" no existiera, habría habido paz y estabilidad en el Medio Oriente, lo cual habría incrementado la prosperidad global. En cambio los amos judíos de Norteamérica le han traído al país pérdidas económicas enormes, la pérdida de miles de vidas estadounidense (muertos o mutilados) y la enemistad del mundo árabe e islámico.

La adhesión apasionada a Israel, la doble lealtad que experimentan muchos norteamericanos - por lo cual los intereses de Israel son puestos al mismo nivel o más altos que los intereses estadounidenses – ha vuelto a obsesionar a los Estados Unidos a través de un Presidente complaciente en adoptar los sueños más extravagantes de la extrema derecha israelí y de los halcones pro-judíos. El resultado es que la plenitud de la fuerza del único súper poder mundial ha sido arrastrada a colocarse al servicio de Israel, a pesar de los costos, los peligros y la locura de tal política. La adhesión a Israel ha vuelto a obsesionar a Norteamérica, permitiendo un cambio decisivo en la política de EEUU, la que, lejos de ayudar a conservar la paz y la seguridad del mundo, tornó a los Estados Unidos en una nación agresora, como ha sido y continua siendo Israel." (Ronald Bleier; Invading Iraq: Converging USA and Israelí Agendas; http://desip.igc.org/ConvergingAgendas.html).

La obtención de armas nucleares por parte de Irán es un asunto poco significativo. A pesar de eso, el Imperio Judío ha logrado imponerse a los EE.UU, y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, haciéndoles creer totalmente la fantasía de que se trata de una amenaza extrema para la paz mundial, que debe ser colocada en el primer lugar del orden del día político global. Irán no plantea en absoluto ninguna amenaza militar para Norteamérica, China, Rusia o Europa, no obstante lo cual, éstos consideran dicha cuestión como la más importante de su política exterior. Observar como Estados Unidos, China, Rusia, y Europa bailan las fantasías paranoicas de los Judíos, es la prueba de la dominación judía mundial.

Pueden haber quienes sostengan que, sólo porque EEUU implementa las políticas exteriores de otro estado, no significa que allí no exista un Imperio Norteamericano que persigue la obtención de sus propios intereses mundiales. Pero este no es el caso. La política exterior sionista de EEUU ha drenado sus recursos militares, de modo que los mismos no pueden ser empleados en otros sitios alrededor del mundo. Los judíos en la política norteamericana, y sus obedientes colegas goy, se han centrado tanto en el Medio Oriente, a fin de proteger la sagrada sede central del Imperio Judío, que han ignorado, o han sido incapaces de combatir el acceso al poder de fuerzas democráticas en Sudamérica, de donde los Estados Unidos importan una cantidad sustancial de su petróleo. ¿Por qué están la política exterior y la intervención militar norteamericana enfocada casi exclusivamente en el Medio Oriente, cuándo los países localizados en su propio patio trasero le proveen enormes cantidades de petróleo, a los cuales les está siendo permitido ir a la deriva, fuera del control norteamericano?

Las políticas de EE.UU. hacia Rusia han sido diseñadas durante los últimos cuarenta años por los neoconservadores (agentes israelitas encubiertos), originadas en la oficina de la tardía ala derecha representada por el Senador Demócrata Henry Jackson. Ellos lograron hacer fracasar la distensión de Nixon con Rusia, la que podría haber resultado en un enorme auge económico, mutuamente beneficioso, entre ambos países. Los neoconservadores no desearon ningún restablecimiento cordial de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, porque ésta última planteaba el peligro de la eliminación nuclear del "estado exclusivamente de judíos en Palestina. Otra vez, los intereses judíos predominaron sobre los intereses norteamericanos, y los políticos de ese país diligentemente cumplieron las órdenes de sus amos judíos.

Los traidores israelíes controlan los medios de comunicación de los Estados Unidos, el Partido Republicano y el Demócrata, el Congreso, el Pentágono, la Oficina de la Seguridad Interior, la Agencia Central de Información, la Agencia de Inteligencia de Defensa, el Departamento de Estado, el Consejo Nacional de Seguridad, y la presidencia. Los militares norteamericanos están implementando las políticas exteriores del "estado exclusivamente de judíos” en Palestina. No es verdad que, "los neoconservadores constituyan la mayor amenaza que jamás afrontaron los USA”

(Paul Craig Roberts; Outfoxed for bin Laden; http://www.antiwar.com/ roberts/?articleid=4898).

La batalla por la independencia de los EE.UU. fue perdida antes de que la mayor parte de los norteamericanos comprendieran que se encontraban bajo ataque. Norteamérica es ahora la colonia más grande y más poderosa del Imperio judío.

"La creencia convencional que percibe poderes imperiales mundiales que dictan la política a poderes regionales menores, claramente fracasa al considerar las guerras estadounidenses en Medio Oriente. La razón por la que esta noción de sentido común es inadecuada, es porque falla al tratar con una serie única (al menos en la historia moderna) de fenómenos que afectan la estructura de la formulación política del Imperio estadounidense, particularmente el papel activo de una minoría privilegiada e influyente, profundamente integrada a la estructura de toma de decisiones y cuya lealtad primaria es a otro estado.

Es como si el Estado de Israel hubiese colonizado las principales esferas del poder político del estado imperial. Estos colonos sin embargo no son exactamente trasplantes o emigrantes de su país madre'. Más bien ellos han crecido y han sido educados en el centro imperial, ellos han seguido carreras lucrativas en los EE.UU. ' y, en la mayor parte de los casos, han sido fuertes partidarios de expansión imperial y del militarismo estadounidense. Se han elevado y han influido sobre las más altas esferas del poder político. No sufrieron discriminaciones, tampoco han sufrido ninguna exclusión económica, social o política. No fueron marginados - están integrados en los centros de poder. No obstante, se han apartado del resto de los ciudadanos de los EEUU y se imaginan a sí mismos como portadores de una misión especial — la de ser los primeros judíos que apoyan incondicionalmente al Estado de Israel y a todas sus proyecciones internacionales de poden ¿Cómo podemos explicar este abrazo irracional a un estado militarista por parte de un conjunto de individuos que sólo indirectamente comparten su vida y su destino?" (James Petras, The meaning of war: A heterodox perspective; http://www.rebelion.org/noticia.php?id=12606) .

Los esclavos norteamericanos necesitan levantarse y resistir al Imperio Judío, antes que fingir que tienen un Imperio que actúa en su nombre. Ellos deberían ver a los palestinos nativos como los líderes en la lucha contra los opresores judíos del mundo.

"De hecho los izquierdistas hacen todo el esfuerzo posible para ignorarlo, las Grandes Corporaciones estarían mejor, en mucha mejor posición si los EE.UU. cambiaran de lado completamente y apoyaran a los palestinos a fondo. Es difícil argumentar esto, precisamente porque es demasiado obvio. Las Grandes Corporaciones quieren el petróleo: Israel irrita a los productores de petróleo, en un grado extremo. Israel no contraría la ortodoxia izquierdista, ayuda a los EE.UU. a controlar el petróleo." (Michael Neumann, A Study in Dogma: The Palestinians and the Party Line: http://www.counterpunch.org/neumann11182005.html).

Los norteamericanos necesitan liberarse antes de intentar liberar al resto del mundo.

"Independientemente de las causas particulares o principios que en gran parte nos mueven, que son los más cercanos a nuestros corazones, ninguna cuestión es de mayor urgencia que la ruptura del cerco judío sobre la vida política, social y cultural norteamericana. Mientras este poder permanezca atrincherado, no habrá ningún final a la sistemática deformación judía de la historia y de los temas de actualidad, a la dominación Sionista del sistema político estadounidense, a la opresión Sionista de los palestinos, al conflicto sangriento entre judíos y no judíos en el Medio Oriente, y a la amenaza israelí para la paz." (Mark Weber, The Challenge of Jewish-Zionist Power in an Era of Global Struggle: http://www.ihr.org/other/thechallenge.html).

"Cuando nos aproximamos a una importante confrontación con Irán, Y los funcionarios israelíes ponen .fechas límites a corto plazo, para encender una conflagración en Medio Oriente, parece que estamos condenados a aprender de futuras y catastróficas pérdidas que los norteamericanos deben organizar, para derrotar a los lobbies políticos basados en lealtades extranjeras." (James Petras, Israel’s War Deadline: Iran in the Cross-hairs; http://www.counterpunch.org/petras12242005.html).

 

 

Notas del Director:

(1) WASP: White Anglo-SaxonProtestant

(2) Lobbista norteamericano retirado, hombre de negocios y político del Partido Republicano. Fue figura central de varios escándalos políticos-judiciales de alta exposición. Actualmente cumple una condena de 5 años.

(3) AIPAC: American Israel Public Affairs: lobby norteamericano pro Israel.

 

 

La sentencia de Ariel Sharon

Ariel Sharon, primer ministro de Israel, dijo a Simón Peres, el 3 de octubre 2001: "Cada vez que hacemos alguna cosa, tu me dices que Norteamérica hará esto o aquello... Te quiero decir algo muy claro: no te inquietes por la presión norteamericana sobre Israel. Nosotros, el pueblo judío, controlamos los Estados Unidos y los norteamericanos lo saben" (Independant Palestinian Information Network – Washington Report on Middle East Affairs)



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Tags: sionismo, corrupción, sistema, finanzas, estafas

Publicado por cultural-thule @ 2:06
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