Jueves, 13 de febrero de 2014

Algo huele mal en el estercolero ideológico de Leire Pajín: Jorge Corsi, psicólogo y soporte intelectual del fundamentalismo de género, acusado de pedofilia y de formar parte de una red de pederastia

Pedofilia y fundamentalismo de género se dan la mano a través de Jorge Corsi, catedrático en la universidad de Buenos Aires, profesor del Máster Interdisciplinario en Estudio e Investigación sobre Violencia Doméstica de la Universidad Autónoma de Barcelona, habiendo desarrollado cursos de capacitación en el área de Violencia Familiar en España e innumerables visitas a España. Ver su Curriculum vitae abreviado. La policía argentina se interesa por sus “actividades” en España.

Jorge Corsi, soporte intelectual y referencia frecuente del fundamentalismos de género, es acusado de pedofilia y de formar parte de una red pederastia, a los que seducían con regalos. El fundamentalismo de género no sólo vincula a la Administración con el maltrato institucional a nuestros hijos, sino que ahora también con la pedofilia. ¿¡Se puede caer más bajo!?. Jorge Corsi es víctima de sus propias expresiones: siempre hay que creer al niño, sea cierto o no. ¡¡Pues ala!!, a tomar de la propia medicina. En esta ocasión hay más motivos para creer al menor, ya que no hay cónyuge de por medio que lave el cerebro y monte la denuncia falsa, ni que tenga intereses espurios vengativos. ¿Qué hacía este hombre cuando venía a España?. La Policía argentina investiga lo que hacía en España cada vez que venía a dar conferencias feminazis. Eso sí, colaboró con la ley de Violencia de Género en Argentina y España.

Jorge Corsi, que aparece en la foto bien acompañado por las Responsables de Igualdad (en realidad de la discriminación) de Andalucía, ha sido encausado en su país, Argentina, por pedofilia. En concreto hay una noticia en la que la juez le encarcela en base al testimonio de un menor que le incrimina. Como sabéis, pensamos que el testimonio de un menor debe ser valorado racionalmente, con muchas cautelas, ya que, en causas de divorcio, son frecuentes las denuncias falsas y los testimonios incriminatorios de menores suelen ser el resultado de un lavado de cerebro al que es sometido el menor por uno de sus progenitores, situación esta que no es difícil detectar en ausencia de ideología de género. No obstante, a Jorge Corsi, no le concedemos dicho beneficio, en parte porque no es su hijo quien le acusa, y lo de la alienación parental no aplicaría, y sobretodo porque contrariaríamos sus enseñanzas. En un documento basura, firmado por él, dice sobre el SAP y Gardner:

1. … habitual perito de parte, contratado por los acusados de abuso. Es decir, que su trabajo consistía en demostrar que el abuso no había existido (y para eso le pagaban sus clientes).
2. El “síndrome de alienación parental” presupone a los niños y a las niñas como entidades pasivas susceptibles de ser moldeadas en sus pensamientos y sentimientos por adultos malévolos que les “introducen” ideas sin que cuente su propia percepción de la realidad.

Pues bien, de sus enseñanzas entendemos que el menor que le acusa debe estar diciendo la verdad, y entendemos que este profesor universitario “experto en violencia de género”, en realidad lo que hacía era generalizar su forma particular de dirigir su vida sobre los demás hombres, proyectando sobre los hombres lo que parece le rondaba por la cabeza. Vamos, el viejo mecanismo de proyección que la sabiduría popular define como “cree el ladrón que todos son de su condición”.

Decía este ilustre psicólogo que supo rentabilizar el fundamentalismo de género:

«El abusador típico es alguien que no tiene nada que ver con los estereotipos que circulan en el imaginario colectivo»… «Ante una mirada ingenua, el abusador jamás podría parecer un victimario por un fenómeno definido como doble fachada, un desdoblamiento entre su imagen social y la privada», añadía. No está claro de quién hablaba ni en quien pensaba mientras hablaba ….No queremos hacer leña del árbol caído, pero es que este señor, como decíamos, ha sido un referente del fundamentalismo de género que tantos ciudadanos están rentabilizando. Así vemos como:

1. Themis publica sus sabios artículos. En esta referencia bibliográfica, aparece la basura titulada El síndrome de alienación parental o el peligro que entrañan las teorías pseudocientíficas como base de las decisiones judiciales donde aparece como autor Jorge Corsi publicado por Themis en la revista jurídica de igualdad de género Nº. 1, 2007.
2. Sus enseñanzas sirven para hacer leyes en España, ya que en la Asamblea de Madrid (Parlamento regional) en abril de 2005 ante la Comisión que prepara la nueva ley regional contra la violencia de género, se presenta la ponencia titulada Los programas de reeducación, reinserción o rehabilitación para varones que ejercen violencia contra las mujeres. -Riesgos de su implementación con estrategias inadecuadas, presentado por Luis Bonino, donde acaba con:
Luis Bonino. Psicoterapeuta. Director del Centro de estudios de la Condición Masculina, de Madrid (¡¡Casi nada!!). [email protected]
Esta ponencia resume algunos capítulos del libro “Intervenciones con varones que ejercen violencia en la pareja” a publicarse a fines de 2005, en colaboración con Jorge Corsi.

Como podéis ver, las políticas de género están basadas en las doctrinas de algunos personajes, que como Corsi, han tenido y tienen mucho predicamento entre las y los fundamentalistas de género y que según parece. Entre sus virtudes, estaría la de acusar a los demás de sus propias miserias, lo que no ha sido obstáculo para que sus enseñanzas doctrinarias lleguen a impregnar las leyes españolas, y sirva de criterio para separar a los hijos de sus padres.En relación con el posicionamiento del SAP, conviene contrastar sus enseñanzas, con las enseñanzas del flamante y siempre recordado Delegado del Gobierno para la lucha contra la Violencia de Género, o la de los ilustres “expertos” de género sobre la Alienación Parental., sin olvidarnos del informe de 2006 de la Fiscalía General del Estado, que repite como un loro los argumentos fundamentalistas de género, olvidando lo que dicen los Colegios Profesionales de Psicólogos, y el propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que parece pasarse por el forro. Hasta el Informe de la Fiscalía General del Estado, recoge sus enseñanzas.

Para poder hacerse una idea de la red de contactos en el fundamentalismo de género, basta buscar en el google “Jorge Corsi” y el nombre de personajes de este “movimiento”, para comprobarlo.

El Instituto Canario de la Mujer, recomienda sus libros:

3005 – Violencia masculina en la pareja. Una aproximación al diagnóstico y a los modelos de intervención, Jorge Corsi; Mónica Dohmen y Miguel Ángel Sotés- 1999

Conviene recordar que este señor participa en el G25. EL GRUPO 25 es un colectivo de mujeres y hombres que trabajan desde diferentes ámbitos profesionales en aspectos relacionados con la prevención, la seguridad y la reparación del daño frente a la violencia de género.

Forman el Grupo 25: Andrés Montero (psicólogo y Pte. de la Sociedad Española de Psicología de la Violencia), Ángeles Álvarez (responsable de prevención de la violencia de género de la Fundación Mujeres), Luís Bonino (psiquiatra y Dr. del Centro de Estudios de la Condición Masculina de Madrid), María Duran ( abogada y jurista especializada en violencia de género), Jorge Corsi (psicólogo y director de la especialización en violencia de género de la Universidad de Buenos Aires)Ángela Alemany (Pta. de la Asociación de Mujeres Juristas Themis), Miguel Lorente Acosta (médico forense y director del Instituto de Medicina Legal de Granada y actual Delegado del Gobierno para la Violencia de Genero), Marisa Soleto (directora de la Fundación Mujeres), Péter Szil (psicoterapeuta y responsable del programa húngaro “Stop violencia masculina&rdquoGui?o, Emilia Caballero (adjunta primera al Sindic de Greus de la Comunitat Valenciana), Belén Martín (jurista y vicepresidenta de la Asociación Europea de Mujeres Juristas (EWLA)).

Como podéis comprobar de “fuentes bien solventes”, este señor se codeaba con influyentes personajes (nadie puede negar los beneficios políticos de la ideología de género), que tanto cacarean y tanto se indignan con los trabajos de Gardner al que falsamente acusan de pederastia. Falsamente e hipócritamente, pues mientras se rasgan las vestiduras cuando un menor, inducido por la madre, y con ayuda de terapeutas de género, acusan en falso a un padre, y este trata de demostrar las falsedades, guardan un sospechoso silencio cuando un menor acusa a alguien que, compartiendo ideología y trabajo, es realmente acusado, de abusos sexuales, como si el niño que le acusara no les importara tanto, olvidando su interesada ideología. Como decía, sospechoso silencio y una evidencia más de la estupidez colectiva que se deja llevar y engañar por los demagogos de género. Es una pena que mentir no sea delito en este país tan lleno de “progres”, todo sin olvidarnos del papel de la mentira en los regímenes totalitarios.

Ya os podéis hacer una idea de la hipocresía y el pelaje de los que dictan las directrices de lo que debe hacerse con nuestros hijos.

Fuente : 


Publicado por NataliaEsVedra @ 12:30
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