Las contribuciones de los empleados de Goldman Sachs a la campaña del presidente Obama suman casi más de siete veces lo que recibió el presidente Bush de los trabajadores de Enron, según las cifras de OpenSecrets.org
Las conexiones del presidente bush con Enron causaron un gran revuelo en los medios de comunicación durante la debacle contable de la compañía que se extendió por la economía. Incluso la revista Times le dedicó un artículo titulado ¨El problema de Bush con Enron¨, y The Associated Press ¨Enron, apoyada por Bush, gana una gran cantidad de dinero con la crisis¨, mientras David Callaway escribió que ¨Enron para Bush¨ fue peor que el caso Whitewater para Clinton.
El New York Times escribió en 2002: ¨El presidente Bush trata de restar importancia a su relación con Kenneth L. Lay, el presidente de Enron acuciado por problemas¨. Pero han mantenido una relación muy amplia y profunda durante muchos años que ha sido beneficiosa para ambos¨ (H/t Markey Lachlan). Pero la mera cantidad de $151.722,42 (ajustada a la inflación), de las contribuciones de los ejecutivos afiliados a Enron, los empleados y PAC´s para Bush, está lejos del $1.007.370,85 (ajustado a la inflación), de las contribuciones de los ejecutivos y empleados afiliados a Goldman. Sin tener en cuenta la aportación de $415.595,63, (ajustados a la inflación), de Goldman al miembro de su gabinete Hillary Clinton, que fue casi tres veces de lo que recibió Bush.
Sería justo decir que la cantidad total recibida por la administración de Obama, de los afiliados con Goldman Sachs, es diez veces la que recibió Bush de Enron.
Goldman ha sido demandada por la Comisión de Bolsa y Valores por fraude civil, por haber puesto deliberadamente a clientes, en contra de su voluntad, en el lado equivocado de unas operaciones de protección hipotecaria diseñadas para fallar.
Últimas noticias: No sólo son las contribuciones a la campaña electoral, se trata de una puerta giratoria según nuestro articulista Tim Carney:
Greg
Craig, el primer consejero de Obama de la Casa Blanca, se ha unido a
Goldman. Puede que no sea muy influyente en el Ala Oeste, que le obligó
a marcharse por querer cortar las promesas de la campaña de Obama, pero
ha tenido acceso a información privilegiada que puede ser muy valiosa
para el banco de inversiones más grande del mundo.
A Rahm Emanuel,
jefe de gabinete de la Casa Blanca, le pagaron $35.000, como asesor de
Goldman, mientras era el principal recaudador de fondos de Bill
Clinton. Warren Buffett, el consejero económico y recaudador de fondos
de Obama está del lado de Goldman, habiendo apostado por ellos en 2008,
ante la expectativa de un rescate. Mark Patterson, jefe de gabinete del
Secretario del Tesoro Tim Geithner, fue parte del grupo de presión de
Goldman Sachs hasta unos meses antes de unirse al Equipo de Obama.
¿Qué propósito tiene esto? Contar con ayuda en la toma de decisiones al elaborar unas reglas de control:
Un político citó a un miembro del grupo de presión de Goldman, que dijo: ¨No estamos en contra de medidas de control, apoyamos unas normas de regulación. Nos asociamos con los reguladores¨. En una conferencia telefónica de Goldman, sus portavoces anunciaron a bombo y platillo, al menos tres veces, el apoyo de la compañía a un mayor control federal.
…El informe anual de Goldman apoya explícitamente por parte federal unos requisitos de liquidez y capital más severos. Goldman declaró en la conferencia telefónica que mantiene el 15 por ciento de ¨Capital de nivel 1¨ (¨Tier 1 capital¨), lo que significa que es muy líquido y no muy arriesgado. Goldman puede jugar sobre seguro, como vemos, sin necesidad de controles. Pero la regulación impide a los competidores más pequeños asumir los riesgos necesarios para competir con Goldman…y todos los competidores son más pequeños.