lunes, 17 de mayo de 2010

Las crisis del sistema democrático vienen originadas por tres grandes hechos que cuando coinciden provocan las grandes hecatombes económicas que sufre el sistema periódicamente:

1- La Finanza, sus maniobras usurarias y sus jugadas especulativas. Cuando la habitual norma del robo financiero se desboca, se sale de madre totalmente, se provoca una situación de crisis que exige el pago de las deudas y manipulaciones por parte de todos, o sea por parte de los Estados.

2- La Deuda. El crecimiento exponencial de la deuda en todos los Estados, empresas y familias, hasta puntos increíbles, hace que sean muy sensibles a problemas menores, necesidades puntuales, restricciones de crédito o aumentos de los intereses.

Los intereses de la Deuda agobian a todos, cada vez hay menos impuestos disponibles para promover temas interesantes, la deuda absorbe los recursos.

3- La Globalización. La idea de que se deje competir la mano de obra china o de Vietnam, en condiciones de esclavitud, sin control de cantidad ni de moderación, hace que los trabajadores europeos y de USA estén en total desprotección laboral. No pueden competir con regímenes esclavistas y brutales, y las empresas, en un sistema libre de mercado, y sin control de proporcionalidad de compras-ventas entre zonas, se ven empujadas (por gusto o por pura necesidad) a des-localizar sus fábricas y explotar mano de obra esclava frente a los trabajadores europeos.

En realidad la invasión inmigratoria es solo una parte de este mismo tema, es una des-localización de la mano de obra esclava, pero traída geográficamente a nuestro entorno.

 

Cuando estos tres jinetes del Apocalipsis se han unido en un momento dado, la gran crisis ha surgido.

Si a ello se le une la Demagogia, mal endémico de las democracias, que solo saben solucionar temas a base de repartir dinero ‘futuro’, o sea aumentar su deuda, su dependencia de la banca y la finanza, hipotecando el futuro a cambio de unas elecciones o de quedar bien en la prensa… porque la democracia no puede exigir sacrificios, la demagogia (y las presiones de los mandos económicos financieros) se lo impide.

 

De todo ello el pueblo aun podría soportarlo largo tiempo si no fuera porque todas estas desgracias tienden a un resultado terrible: El Paro.

Y el paro de familias endeudadas es un camino directo a la miseria y el drama. Y más aun cuando las familias han estado envenenadas durante años con la idea del endeudamiento, o sea cuando las familias para disponer de la vivienda mínima, educar a los hijos, y para colmo cumplir con los deseos consumistas que la propaganda masiva les inducen, han llegado a niveles enormes de endeudamiento, de forma que el dejar de trabajar uno de los miembros familiares les deja ya en un estado de impago masivo de deudas.

Pero mientras los des-gobiernos actuales, y los Partidos, cuando no pueden pagar sus deudas infinitas, simplemente suben impuestos, o no pagan a la banca (como hacen TODOS los Partidos, pues la Banca se cobra ese dinero con favores y concesiones políticas), las familias son trituradas por los embargos y los intereses usurarios de los impagos.

El seguro de paro cubre un cierto tiempo los mínimos, pero no favorece en nada la solución real, que es tener un trabajo estable. Por una parte el abuso del paro por quienes prefieren cobrar del paro a trabajar, al menos durante un cierto tiempo, y por otra los que pasado el tiempo del paro no han encontrado realmente trabajo y se ven abocados a la miseria absoluta.

El problema esencial es que el paro actual está basado en ‘dar una cantidad de dinero’ durante un cierto tiempo, sin reclamar nada al parado. Y una vez pasado ese tiempo abandonarlo absolutamente a su suerte. No hay seguimiento alguno de su ‘interés’ en trabajar, de su aceptación de trabajos, es un sistema individualista donde el Estado no asume más que un ‘gasto’ dinerario.

El paro afecta también a millones de inmigrantes que destrozan el mercado laboral, rebajando sus condiciones, además de la identidad popular. Frente a todo ello el sistema no ofrece más salida que el liberalismo de mercado. Las izquierdas marxistas no dan solución alguna, aceptan las leyes del mercado capitalista, y además apoyan la inmigración masiva y el mundialismo globalizador.

El mundialismo y el mercado global es un factor enorme de paro y problemas para los trabajadores, pero es apoyado radicalmente por los progresistas, marxistas y las derechas a la vez… todos obedientes a la finanza.

Un parado que realmente desea trabajar donde se le ofrezca trabajo adecuado a sus posibilidades físicas, no puede ser abandonado por la Comunidad, y al contrario, un parado que no acepte un trabajo razonable, aunque no sea del nivel que desee, no debe cobrar paro.

 

Para solucionar puntualmente el paro generado por esta crisis el Estado actual no recurre a otra salida que seguir el camino fácil y erróneo: endeudarse aun más, y además hacerlo sin sentido alguno.

Hitler y el NS ya establecieron que el endeudamiento es una salida SOLO si se usa en procesos que generen la riqueza necesaria para compensar la deuda, y anularla.

O sea, es una solución temporal, se da créditos para generar TRABAJO que produzca aquello que se necesita de forma que ese producto y trabajo genere impuestos y beneficios que hagan posible anular a medio plazo la deuda.

Por ejemplo: si se construye una presa hidráulica o una carretera con deuda, estos elementos creados deben generar potencia eléctrica y comunicaciones que generen riqueza capaz de devolver la deuda necesitada.

Si en cambio la deuda de usa en gastos inútiles o superfluos, el endeudamiento es una pésima solución si se usa de forma continua y masiva. Y eso es precisamente lo realizado por la democracia: tratar de solucionar los problemas y las necesidades demagógicas mediante generación eterna de deuda a niveles absolutamente infinitos.

Hace poco he comprobado como los ‘créditos’ para dar trabajo que se han asignado a los Ayuntamientos se han usado para obras sin ningún sentido ni provecho, como asfaltar parques y obras superfluas, que no generaran riqueza alguna. Dan trabajo temporal a parados pero sin finalidad productiva ni rentable, es un puro gasto de la deuda.

El problema del paro exige ante todo acabar con la idea de endeudamiento infinito, dominar la finanza y sus ambiciones de usura, y poner el esfuerzo en trabajar, en producir bienes necesarios a precios asumibles. ¿Qué necesita la gente?. ¿A qué precio?. Esto es lo que hay que producir para dar trabajo. Y a la vez concertar un comercio internacional justo y equilibrado, no globalizador sino proporcionado, de forma que los países compradores y vendedores equilibren razonablemente sus intercambios.

Así de sencillo, pero enormemente imposible cuando la demagogia, la banca, la idea mundialista y la cultura de deuda es la que gobiernan.

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 Artículo extraido de TODO. gracias!


Tags: crisis, esclavitud, fiananza, usura, sistema, paro

Publicado por cultural-thule @ 13:09
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