lunes, 17 de mayo de 2010

 

Uno de los grandes errores que trata de imponer la mentalización a la que la prensa nos somete es la de creer que la Banca, o la Finanza por ampliar el término, es el único elemento ‘capitalista’.

Esto quizás fuera cierto hace unos decenios, pero ahora son las propias familias y las personas normales las que han asumido los mismos errores que la Banca comete y fomenta.

Fue debido a millones de personas particulares enredadas en firmar hipotecas, deuda, sin pensar en su capacidad para devolverlas, lo que provocó el inicio de la crisis.

Son millones de personas las que se creen ‘banqueros’ y juegan, si, no invierten sino juegan, en la Bolsa a ser pequeños financieros especuladores.

No son los Estados los único en jugar a solucionar sus problemas de malgasto y su exceso de gasto a base de endeudamientos completamente neurótico, son también millones de familias las que se han endeudado alegremente sin pensar realmente en como iban a devolver ese préstamo si sucedía cualquier imprevisto.

Desgraciadamente han logrado inculcar la idea del endeudamiento como forma normal de gasto en la mente de las masas, no solo de los políticos. Y no ya un endeudamiento forzado, como en el caso de obtener una vivienda necesaria, sino endeudarse para lujos, viajes, coches más caros, gastos no necesarios pero que el gusto al crédito pone al alcance a corto plazo, en vez de esperar a disponer de los medios, o a ajustarse a un gasto posible para la finanza familiar.

Ya se pide créditos para una fiesta, para objetos absolutamente no necesarios…. Y luego, cuando el paro o la subido de intereses aprieta, las familias se dan cuenta que los Bancos no van a tener piedad de su necesidad, no van a perdonar ni aplazar sus deudas, como si hacen con los créditos a los partidos, los Sindicatos ‘oficiales’ o los políticos del poder, ni van a poder subir impuestos a los demás, como hace continuamente el Gobierno.

Los últimos datos de Hacienda sobre nuestros políticos muestran dos ejemplos preclaros de este tema: primero la deuda como norma familiar, segundo la ocultación de patrimonio. Así podemos leer hace poco estos datos:

"Siete de los algo más de 40 cargos del Gobierno están técnicamente quebrados, esto es, el valor de sus activos es inferior al de sus pasivos. Si fueran una empresa privada deberían declarar el concurso de acreedores y probablemente no saldrían muy bien parados pese a la clara subvaloración catastral de los inmuebles. Destacan Antonio Camacho y Bibiana Aído; el primero debe 450.000 euros y apenas tiene un patrimonio de 114.000, la segunda debe 110.000 euros y todos sus activos están valorados en tan sólo 38.000."

"Extraordinario, con todo, es el caso de Zapatero. Tras 18 años de diputado y casi seis de presidente del Gobierno, apenas acumula un patrimonio de 210.000 euros... ¡y todo ello tras pedir prestados 80.000 al banco! Echemos unas pocas cuentas. Si un diputado raso cobra en torno a 60.000 euros anuales –media generosamente conservadora, y ampliamente superada por dietas y prebendas– y un presidente del Gobierno unos 90.000 –media todavía más generosa–, Zapatero se habrá embolsado desde 1986 alrededor de millón y medio de euros provenientes de las arcas públicas. Torrente de ingresos que sólo le han servido para ahorrar apenas 130.000, esto es, menos del 10% de todos sus ingresos. ¡Y ello a pesar de que como presidente del Gobierno tiene pagados todos los gastos de vivienda, alimentación o transportes!".

Por otro lado la ocultación real del patrimonio es algo ‘legal’. Los datos del antiguo Impuesto de Patrimonio no sirven de nada. Una persona que tenga más de un 5% de una empresa no debe pagar por ello, así que puedes ser dueño del Corte Inglés y no pagar nada de Patrimonio.

No es de extrañar que este impuesto fuera solo para las clases medias, sin afectar a los millonarios. Hay además otros muchos trucos para disponer de fortunas sin declararlo en Patrimonio, como ‘Seguros’ con ventanas de salida de inversión, que no contabilizan como ‘patrimonio’ aunque lo son totalmente. Y joyas o cuadros, oro en cajas de seguridad, etc…. que escapan a todo control. Y Comunidades Autónomas donde esta declaración no afectaba.

No es de extrañar que dudemos de que los datos de los políticos publicados sean reales, pero es evidente que todos ellos tienen la sana idea de que pedir prestado a los bancos es una buena forma de gastar. Y no es de extrañar por tanto que apliquen el mismo desinterés por las deudas a los temas del Estado, Partidos, Sindicatos, etc (más aun, dado que ese dinero no es suyo).

La cultura de la deuda es el mal esencial de la Economía actual, pero además se ha convertido en una enfermedad generalizada a nivel popular.


Tags: esclavitud, finanzas, usura, sistema

Publicado por cultural-thule @ 13:06
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