NO HAY MAYOR PODER en el mundo hoy que el ejercido por los
manipuladores de la opinión pública en EE.UU. Ningún rey o papa de la
antigüedad, ningún general conquistador ni gran sacerdote jamás dispuso
de un poder ni remotamente parecido que el de la escasa docena de
hombres que controlan los medios de masas de EE.UU. de noticias y
entretenimiento.
Su poder no es distante e impersonal; alcanza cada hogar en EE.UU., y
ejerce su voluntad durante casi cualquier hora diurna. Es el poder que
configura y moldea la mente de virtualmente cada ciudadano, joven o
viejo, rico o pobre, simple o sofisticado.
Los medios de masas forman para nosotros nuestra imagen del mundo y
luego nos dicen qué pensar acerca de esa imagen. Esencialmente todo lo
que sabemos —o creemos que sabemos—acerca de los acontecimientos fuera
de nuestro vecindario o círculo de conocidos llegan a nosotros a través
de nuestro periódico, nuestra revista semanal, nuestra radio o nuestra
TV.
No es sólo la tosca supresión de ciertas noticias de nuestros
periódicos o la descarada propaganda de “docudramas” en la TV
distorsionando la historia lo que caracteriza las técnicas de
manipulación de la opinión de los dueños de los medios. Aúnan sutileza
y minuciosidad en su gestión de las noticias y el entretenimiento que
nos presentan.
Por ejemplo, la manera en que se cubren las noticias: qué cosas se
resaltan y a cuáles se les quita importancia; la elección de las
palabras del reportero, tono de voz y expresiones faciales; la
redacción de los titulares; la elección de ilustraciones -todas estas
cosas subliminalmente y profundamente afectan la manera en como
interpretamos lo que vemos u oímos.
Además de esto, por supuesto, los columnistas y editores eliminan
cualquier duda que quede en nuestras mentes para que no pensemos en
ello en absoluto. Empleando técnicas psicológicas cuidadosamente
desarrolladas, guían nuestros pensamientos y opiniones para que estemos
en sintonía con “los nuevos tiempos”, la “gente guapa”, el “dinero
inteligente”. Hacen que sepamos cuáles deberían ser nuestras actitudes
en función de varios tipos de personas y comportamientos, situando a
esas personas o ese comportamiento en el contexto de un drama o comedia
televisivas y haciendo que los demás personajes reaccionen de la manera
políticamente correcta.
Moldeando las mentes americanas.
Por ejemplo, una pareja racialmente mixta será respetada, aceptada, y
bien vista socialmente junto con otros personajes, como un negro
erudito directivo u hombre de negocios, o un homosexual sensible y
lleno de talento, o un pobre pero honrado inmigrante ilegal de México.
Por el contrario, un racista blanco -que es, cualquier blanco
racialmente consciente que mira con desconfianza la rápida degradación
o el rápido oscurecimiento racial en EE.UU.— es retratado en el mejor
de los casos, como un despreciable fanático que es denigrado por los
demás personajes, o en el peor de los casos, como un peligroso
psicópata fascinado por las armas de fuego y es una amenaza para todos
los buenos ciudadanos. El racista blanco chiflado por las armas, de
hecho, se ha convertido en un estereotipo familiar en los espectáculos
de la TV.
El americano medio, que pasa una parte excesiva de su vida viendo la
TV, apenas distingue entre estas situaciones ficticias y la realidad.
Responde a las actuaciones televisadas, manifestaciones, y actitudes de
los actores de la tele tanto como lo hace con sus semejantes en la vida
real. Para demasiados americanos el mundo real ha sido reemplazado por
la falsa realidad del entorno de la TV, y es a esta falsa realidad a la
que sus impulsos responden. Así, cuando un guionista en TV expresa
aprobación de algunas ideas y acciones por medio de los personajes de
la TV sobre los cuales está escribiendo y desaprueba otros, ejerce una
poderosa presión sobre millones de espectadores hacia la aceptación de
sus propios puntos de vista.
Y al igual que con el entretenimiento televisivo, con las noticias es
lo mismo, tanto televisadas o en papel. Lo perverso de esta forma de
control mental es que incluso cuando nos damos cuenta que el
entretenimiento o las noticias están manipuladas, los dueños de los
medios todavía son capaces de manipular a la mayoría de nosotros. Esto
es porque no sólo son parciales con lo que presentan, sino que también
establecen límites tácitos y reglas del juego para el espectro
tolerable de opinión.
Por ejemplo, considérese el tratamiento de los medios de las noticias
de Oriente Medio. Algunos editores o comentaristas son servilmente
partidarios de Israel en todas sus declaraciones, mientras que otros
parecen casi neutrales. A ninguno, sin embargo, le importa sugerir que
el gobierno de los EE.UU. está respaldando el lado equivocado del
conflicto árabe-israelí, o que el 11-S fue el resultado de ese apoyo.
Ni a nadie le interesa sugerir, que sirve intereses judíos en vez de
intereses norteamericanos, enviar tropas para invadir Iraq, el rincipal
rival de Israel en Oriente Medio. Así, se permite un espectro de
opinión desde pro-israelí a casi neutral.
Otro ejemplo es el tratamiento de los asuntos raciales en los Estados
Unidos. Algunos comentaristas parecen casi desapasionados en informar
sobre noticias de conflicto racial, mientras otros son emocionalmente
partidarios -siempre en el lado no-blanco. Todos los presentadores de
los medios sin excepción, sin embargo, toman la posición de que el
“multiculturalismo” y el mestizaje racial, están aquí para quedarse y
que son buenas cosas.
Como hay diferencias de grados, sin embargo, la mayoría de americanos
fallan para darse cuenta que están siendo manipulados. Incluso el
ciudadano que se queja de que las noticias están “manejadas” cae en la
trampa de pensar que como se presenta con un aparente espectro de
opinion, él puede escapar de la influencia de los controladores del
pensamiento al fiarse del editor o comentarista de su elección. Es una
situación “cabeza que gano, cola que pierdo” (¿?). Cada punto de vista
de los aceptables se permite en los medios, y ningún hecho o punto de
vista de los no aceptados se permite si lo pueden impedir.
El control de los medios moldeadores de opinión es casi monolítico.
Todos los medios -TV, radio, periódicos, revistas, libros, películas-
hablan con una única voz, cada una reforzándose mutuamente. A pesar de
la apariencia de variedad, no hay desacuerdos reales, no hay fuentes
alternativas de hechos o ideas accesibles a la gran masa de personas
que podrían permitirles formar opiniones en desacuerdo con las de los
dueños de los medios. Se presentan con una única visión del mundo -un
mundo en el que cada voz proclama la igualdad de las razas, la
infalible naturaleza del cuento judío del “Holocausto”, la perversidad
de intentar parar la inundación de extranjeros no blancos cruzando
nuestras fronteras, el peligro de permitir a los ciudadanos tener y
llevar armas, la equivalencia moral de todas las orientaciones
sexuales, y lo deseable de una sociedad “plural”, más que una homogénea
de raza blanca. Es una visión del mundo diseñada por los dueños de los
medios para encajar con sus propios objetivos, y la presión para
adaptarse a esa visión es aplastante. La gente se adapta a sus
opiniones, vota en consonancia con ellas, y configura sus vidas para
encajar en ello.
¿Y quiénes son todos estos poderosos dueños de los medios?. Como
veremos, en su gran mayoría son judíos. No es simplemente un asunto de
los medios siendo controlados por capitalistas hambrientos de
beneficios, algunos de los cuales resulta que son judíos. Si ese fuera
el caso, la etnicidad de los dueños de los medios reflejaría, al menos
aproximadamente, la proporción de gentiles ricos respecto de judíos
ricos. Sin embargo, quitando unas pocas excepciones, la preponderancia
de judíos en los medios es tan *aplastante* que estamos obligados a
asumir que este hecho no tiene nada que ver con una mera casualidad.
Medios de entretenimiento y noticias electrónicas.
La constante desregulación gubernamental de la industria de las
telecomunicaciones ha resultado en, no en un molesto incremento de la
competencia, sino más bien en una acelerada oleada de fusiones
corporativas y adquisiciones que han producido un puñado de
conglomerados de medios multi- billonarios. El más grande de estos
conglomerados está rápidamente creciendo incluso más aún al absorber a
sus competidores, casi triplicándose en tamaño durante los años 90.
Siempre que ves la TV, sea desde una emisora local o cable o por
satélite; siempre que ves una película en un cine o en casa; siempre
que escuchas la radio o música grabada; siempre que lees un periódico,
libro o revista, es muy probable que la información u ocio que recibes
esté producida o distribuída por una de estas megacompañías:
Time Warner. El mayor conglomerado hoy es Time Warner (brevemente
llamada AOL-Time Warner; se quitó del nombre AOL cuando investigadores
del gobierno cuestionaron las prácticas de contabilidad en la filial
AOL), que llegó a ser lo que es cuando America Online compró Time
Warner por 160.000 millones $ en 2000. La compañía resultante tuvo
ingresos por 39.500 millones $ en 2003. La fusión unió a Steve Case, un
gentil, como presidente de AOL-Time Warner, y Gerald Levin, un judío,
como el CEO. Warner, fundada por los hermanos judíos Warner a
principios del siglo pasado, rápidamente llegó a ser parte de la base
del poder judío en Hollywood, un hecho tan bien conocido que es
abiertamente admitido por autores judíos, como es el hecho que cada
nueva adquisición pasa a ser dominada por judíos a su vez: Hablando de
la fusión inicial de Time, Inc. con Warner, el escritor judío Michael
Wolff dijo en la revista New York en 2001 “desde la fusión de Time Inc.
con Warner hace diez años, una de las transiciones interesantes es que
se ha transformado en una compañía judía.” (”From AOL to W,” New York
magazine, January 29, 2001)
El tercer hombre más poderoso en AOL-Time Warner, al menos sobre el
papel, era el vicepresidente Ted Turner, un gentil blanco. Turner había
cambiado su Turner Broadcasting System, que incluía la CNN, a Time
Warner en 1996 por un gran paquete de acciones de Time Warner. En Abril
del 2001 Levin había efectivamente echado a Ted Turner, eliminándole de
todo poder real. Sin embargo, Turner se quedó como un gran accionista
abierto y miembro de la junta directiva.
Levin se pasó de listo, y en el ajuste de cuentas de mayo 2002 fue
expulsado de la junta directiva. Para Ted Turner, que había perdido
7.000 millones de sus 9.000 millones por la mala gestión de Levin, fue
poco consuelo. Turner se queda como un forastero sin control sobre los
tejemanejes de la empresa. También bajo presión, Steve Case dimitió en
mayo 2003. La junta reemplazó a los dos (Levin y Case), con un negro,
Richard Parsons. Detrás de Parsons, la influencia y el poder judío
sigue dominante.
AOL es el mayor proveedor de servicios de Internet del mundo, con 34
millones de clientes en EE.UU. Está siendo ahora usado como una
plataforma online para el contenido judío de Time Warner. Jodi Kahn y
Meg Siesfeld, ambos judíos, presiden el equipo Time Inc. Interactive
bajo el editor ejecutivo Ned Desmond, un gentil blanco. Los 3 informan
al editor jefe de Time Inc., Norman Pearlstine, un judío. Su trabajo es
transferir el contenido de Time Warner a segmentos específicos
objetivos de la audiencia de America Online, especialmente mujeres,
niños y adolescentes.
Time Warner ya era el segundo más grande de los medios transatlánticos
internacionales cuando se fusionó con AOL. La filial de Time Warner,
HBO (26 millones de clientes) es la red de TV por cable de pago más
grande de la nación. Su competidor, Cinemax es otra de las muchas
empresas de cable de Time Warner.
Hasta la compra en mayo de 1998 de PolyGram por el judío milmillonario
Edgar Bronfman, Jr., Warner Music fue la compañía discográfica más
grande de América, con 50 sellos discográficos. Warner Music fue una
temprana promotora del “gangsta rap”. A través de su compromiso con
Interscope Records (antes de la adquisición de Interscope por otra
firma de medios judíos), ayudó a popularizar un género cuyas gráficas
letras explícitamente urgen a los negros a cometer actos de violencia
contra los blancos. Bronfman compró Warner Music en 2004, manteniéndola
sólidamente en manos judías.
Junto con cable y música, Time Warner está fuertemente involucrada en
la producción de películas (Warner Brothers Studio, Castle Rock
Entertainment, y New Line Cinema). La filial editorial de Time Warner
está gestionada por su editor jefe, Norman Pearlstein, un judío. Él
controla 50 revistas incluyendo Time, Life, Sports Illustrated, y
People. Las empresas editoriales de libros incluyen Time-Life Books, el
club Book-of-the-Month, Little Brown, y muchas otras. Time Warner
también es dueña de Shoutcast y Winamp, las principales utilidades
empleadas por la mayoría de las emisoras de radio, y, como reproductor
dominante en la Recording Industry Association of America (RIAA),
estaba esencialmente “negociando” consigo misma cuando las reglas de
derechos de autor de la música de la radio por Internet fueron puestas
que favorecían fuertemente a los proveedores de contenido y forzaron a
muchas emisoras pequeñas a cerrar. (The Register, “AOL Time Warner toma
control de la radio por Internet”, 8 de abril 2003).
La lección de Ted Turner:
“Ten mucho cuidado con quien te juntas”
Cuando Ted Turner, el mandamás de los medios gentiles, hizo una oferta
para comprar CBS en 1985, hubo pánico en las salas de juntas de los
medios por todo el país. Turner había hecho una fortuna en publicidad y
luego construyó una red de noticias por TV por cable, CNN, con más de
70 millones de clientes.
Aunque Turner nunca había tomado una posición contraria a los intereses
judíos, fue considerado por William Paley y los otros judíos en CBS
como incontrolable: un cañón suelto que podría en el futuro volverse
contra ellos. Además, el periodista Daniel Schorr, que había trabajado
para Turner, públicamente declaró que su anterior jefe tenía aversión a
los judíos.
Para bloquear la oferta de Turner, los ejecutivos de CBS invitaron al
multimillonario judío Laurence Tisch, (teatro, hotel, seguros y tabaco)
a lanzar una oferta “amistosa” sobre CBS. Desde 1986 a 1995 Tisch fue
el presidente y CEO de CBS, eliminando cualquier amenaza de influencia
no judía allí. Los posteriores esfuerzos de Ted Turner para adquirir
CBS fueron obstruídos por Gerald Levin (cuando estaba en la junta de
Time Warner), que poseía casi el 20% de las acciones de CBS y tenía el
derecho de veto sobre asuntos importantes. Pero cuando su socio judío
Sumner Redstone ofreció comprar CBS por 34.800 millones $ en 1999,
Levin no puso pegas.
Así, a pesar de ser un innovador y una fuente de exclusivas, Turner
nunca tuvo las “conexiones” necesarias para ser un dueño de los medios.
Finalmente decidió que, si no puedes vencerles, únete a ellos, y se
vendió a Time Warner de Levin. Ted Turner lo resumió así:
“He tenido una vida increíble. Hizo muchas jugadas inteligentes, y he
hecho mucho dinero. Luego algo pasó, y me mezclé con Time Warner, que
parecía lo adecuado en ese momento. Y parecía bueno para los
accionistas.
“Pero luego perdí el control. Pensé que tendría suficiente autoridad
moral para tener toda la influencia en la nueva compañía. Si te metes
en negocios, ten mucho cuidado con quién te juntas.
“Pensé que estaba comprando Time Warner, pero ellos me estaban
comprando a mí. Teníamos un cierto tipo de diferencias en el punto de
vista. Entonces ellos se fusionaron con AOL, y eso fue un completo
desastre, al menos hasta aquí. He perdido el 85% de mi riqueza.”
Disney. El segundo mayor conglomerado hoy, con ingresos de 27.100
millones de $, es la compañía Walt Disney. Su personalidad dirigente y
CEO es Michael Eisner, judío.
El imperio Disney, encabezado por un hombre descrito por los analistas
de medios como “obsesionado por el control”, incluye varias productoras
de TV, (Walt Disney Television, Touchstone Television, Buena Vista
Television) y redes de cable con más de 100 millones de clientes en
total. En cuanto a la creación de películas, el grupo Walt Disney
Motion Pictures incluye Walt Disney Pictures, Touchstone Pictures,
Hollywood Pictures, and Caravan Pictures. Disney también posee Miramax
Films, dirigida por los hermanos judíos Weinstein, Bob and Harvey, que
han producido películas tan ultra-groseras como The Crying Game,
Priest, y Kids.
Cuando la compañía Disney era dirigida por la familia gentil Disney
previamente a su toma de posesión por Eisner en 1984, protagonizaban un
saludable entretenimiento para la familia. Mientras que todavía
mantiene los derechos de Snow White, la empresa bajo Eisner ha
expandido la producción de material del llamado “para adultos”.
En agosto 1995, Eisner adquirió Capital Cities/ABC, Inc., que es dueña
de la cadena de TV por cable ABC, que tiene 10 emisoras de TV completas
en mercados tan grandes como Nueva York, Chicago, Philadelphia, Los
Angeles, San Francisco, and Houston. En total, en los Estados Unidos
ABC tiene 225 emisoras de TV asociadas, más de 2.900 emisoras de radio
y produce más de 7.200 programas de radio. ABC tiene 54 emisoras de
radio y opera en otras 57, muchas en las principales ciudades como New
York, Washington, y Los Angeles. Radio Disney, parte de ABC Radio
Networks, proporciona programación dirigida a niños.
Sports network ESPN, una filial de cable de ABC, está dirigida por el
presidente y CEO George W. Bodenheimer, que es judío. La corporación
también controla Disney Channel, Toon Disney, A&E, Lifetime
Television, SOAPnet e History Channel, con entre 86 y 88 millones de
clientes cada uno. La cadena de TV ABC Family tiene 84 millones de
clientes y, además de emitir entretenimiento, (parte del cual es muy
grosero para un canal “familiar&rdquo

, sirve también para la promoción del
predicador cristiano sionista Pat Robertson.
Aunque en sus orígenes era una compañía de telecomunicaciones,
ABC/Disney gana más de 1.000 millones $ en publicidad, y es dueña de
Walt Disney Company Book Publishing, Hyperion Books, y Miramax Books.
También es dueña de 6 periódicos diarios y publica más de 20 revistas.
Disney Publishing Worldwide publica libros y revistas en 55 idiomas en
74 países, llegando a más de 100 millones de lectores mensuales.
En Internet, Disney controla Buena Vista Internet Group, ABC Internet
Group, ABC.com, ABCNEWS.com, Oscar.com, Mr. Showbiz, Disney Online,
Disney’s Daily Blast, Disney.com, Family.com, ESPN Internet Group,
ESPN.sportzone.com, Soccernet.com, NFL.com, NBA.com, Infoseek
(propiedad parcial), y Disney Interactive.
Viacom. En el nº 3 de la lista, con ingresos en el 2003 de algo más de
26.500 millones de $, está Viacom, Inc., encabezada por Sumner Redstone
(nacido Murray Rothstein), judío. Melvin A. Karmazin, otro judío, fue
el nº 2 en Viacom hasta junio 2004, manteniendo las posiciones de
presidente y director operativo jefe. Karmazin queda como un gran
accionista de Viacom. Reemplazando a Karmazin como co-presidentes y
co-COO están un judío, Leslie Moonves, y Tom Freston, un posible judío.
(No hemos sido capaces de confirmar el origen judío de Freston; ha
trabajado para organizaciones judías y estuvo involucrado en el
comercio textil, una industria fuertemente judía, importando ropa del
tercer mundo a los EE.UU. en los años 70).
Viacom produce y distribuye programas de TV para las 3 cadenas más
grandes, posee 39 emisoras de TV completas con otras 200 afiliadas en
su CBS Television Network, es dueña de 185 emisoras de radio en su
grupo de radio Infinity, y tiene más de 1.500 emisoras afiliadas por
medio de su CBS Radio Network. Produce películas a través de Paramount
Pictures, encabezada por la judía Sherry Lansing (nacida Sherry Lee
Heimann), que está planeando retirarse a finales de 2005.
Viacom fue formada como una manera de evadir la legislación
anti-monopolio de la FCC que obligó a CBS a separar una parte de sus
operaciones de TV por cable y negocios de programación sindicados. Este
movimiento del gobierno desafortunadamente no hizo nada para reducir el
monopolio principalmente colaboracionista judío que queda como el mayor
problema con la industria. En 1999, después de que CBS había de nuevo
crecido al comprar King World Productions (un sindicador de programas
líder de TV), Viacom adquirió su compañía progenitora, CBS, en una
doble burla del espíritu de la legislación de 1971.
Redstone adquirió CBS siguiendo los votos de los accionistas de
diciembre 1999 en CBS y Viacom. CBS Television ha sido dirigida desde
hace mucho por el previamente mencionado Leslie Moonves; el otro
co-presidente de Viacom, Tom Freston, encabezó MTV, empresa de la que
tiene el 100% del capital.
Viacom también posee Country Music Television y los canales de cable
The Nashville Network y es el mayor anunciante externo (carteleras,
etc.) de los EE.UU. La filial de publicidad de Viacom incluye Simon
& Schuster, Scribner, The Free Press, Fireside, y Archway
Paperbacks. Distribuye vídeos a través de sus más de 8.000 vídeoclubes
Blockbuster. Está también involucrada en emisión por satélite, parques
temáticos, y vídeojuegos.
Sin embargo, el principal mérito del jefe de Viacom para la fama es ser
el proveedor más grande del mundo de programación para cable a través
de Showtime, MTV, Nickelodeon, Black Entertainment Television, y otras
cadenas. Desde 1989 MTV y Nickelodeon han adquirido mayores cuotas de
pantalla de audiencia de TV juvenil. MTV domina el mercado de TV para
espectadores entre 12 y 24 años de edad.
Sumner Redstone posee el 76 % de las acciones de Viacom. Ofrece Jackass
(supongo que nombre propio) como un modelo de adolescente y promociona
rock mestizo y vídeos de rap en 342 millones de hogares en 140 países y
es una influencia cultural dominante en adolescentes blancos por todo
el mundo. MTV también hace películas de mestizaje racial como Save the
Last Dance.
Nickelodeon, con más de 87 millones de clientes, tiene de lejos la
mayor cuota de pantalla de la audiencia infantil (entre 4 y 11 años) en
EE.UU. y está expandiéndose rápidamente en Europa. La mayoría de sus
espectáculos no muestran todavía la llamativa degeneración que es la
marca de MTV, pero Redstone está gradualmente yendo hacia ese camino.
Nickelodeon mantiene una trayectoria de 12 años como la cadena de cable
principal para niños y adolescentes.
NBC Universal. Otro magnate es Edgar Bronfman, Jr. Encabezó Seagram
Company, Ltd., el gigante del licor, hasta sus reciente fusión con
Vivendi. Su padre, Edgar Bronfman, Sr., es presidente del Congreso
Judío Mundial.
Seagram poseía Universal Studios y después compró Interscope Records,
el principal promotor de “gangsta rap”, de Warner. Universal e
Interscope ahora pertenecen a Vivendi Universal, que se fusionó con NBC
en Mayo 2004, con la compañía padre ahora llamada NBC Universal.
Bronfman se convirtió en el hombre más importante en el negocio
discográfico en mayo de 1998 cuando también adquirió el control de
PolyGram, el gigante discográfico europeo, al pagar 10.600 millones de
$ al fabricante de electrónica holandés Philips.
En junio de 2000, la familia Bronfman cambió Seagram a Vivendi por
acciones en Vivendi, y Edgar, Jr. se convirtió en vicepresidente de
Vivendi. Vivendi era originariamente una compañía francesa de
“utilities”, y era entonces dirigida por el gentil Jean-Marie Messier.
Un abordaje de un grupo de directores encabezados por Bronfman forzó a
Messier a dimitir en julio 2002.
Vivendi también adquirió al judío Barry Diller, USA Networks en 2002.
(Diller es el dueño de InterActive Corporation, que posee Expedia,
Ticketmaster, The Home Shopping Network, Lending Tree, Hotels.com,
CitySearch, Evite, Match.com, y otros negocios en Internet). Vivendi
combinó USA Network, Universal Studios, Universal Television, y parques
temáticos en Vivendi Universal Entertainment (VUE).
Tras la fusión Vivendi-NBC, Bronfman usó sus cuantiosos beneficios
personales y recientemente compró Warner Music de la dominada por
judíos Time Warner. El actual presidente de NBC Universal es un gentil
a menudo asociado con causas judías, empleado en la NBC desde hace
mucho, Bob Wright. Ron Meyer, judío, es presidente y director operativo
jefe de Universal Studios. Stacet Snider, también judío, es el
presidente de Universal Pictures. El presidente de NBC Universal
Television Group es Jeff Zucker, otro judío.
Con 2 de los 4 principales conglomerados en manos de judíos (Disney y
Viacom), con ejecutivos judíos dirigiendo las operaciones de los medios
de NBC Universal, y con judíos llenando una gran proporción de empleos
ejecutivos en Time Warner, es improbable que tal aplastante grado de
control se haya producido sin un deliberado y concertado esfuerzo por
parte de los judíos.
Otras compañías de medios: News Corporation de Rupert Murdoch posee Fox
Television Network, Fox News, FX Channel, 20th Century Fox Films, Fox
2000, y la editorial Harper Collins. News Corp. es la quinta
corporación de medios más grande de la nación, con ingresos en el 2003
de aproximadamente 19.200 millones $. Es la única empresa que se acerca
a los 4 grandes.
Fox News Channel ha sido clave promocionando la agenda neoconservadora
judía que subyace tras la guerra de Iraq y que anima tanto a la
administración de George W. Bush y el “nuevo conservadurismo” que
abraza el agresivo Sionismo y multiracialismo.
Murdoch es nominalmente un gentil, pero hay alguna incertidumbre sobre
sus orígenes y él vigorosamente ha soportado el Sionismo y otras causas
judías durante su vida. (El historiador David Irving ha publicado
información de una fuente de alto nivel de medios de comunicación que
dice que su madre, Elisabeth Joy Green, era judía, pero no hemos sido
capaces de confirmar esto). El ejecutivo número 2 de Murdoch es Peter
Chernin, que es presidente y director operativo jefe y judío.
Bajo Chernin, los judíos mantienen posiciones clave en la empresa: Gail
Berman lleva Fox Entertainment Group; Mitchell Stern encabeza la filial
de TV por satélite DirecTV; Jane Friedman es presidenta y CEO Harper
Collins; y Thomas Rothman es presidente de Fox Filmed Entertainment.
News Corporation también posee New York Post y TV Guide, y ambos son
publicadas bajo la supervision de Chernin. El principal periódico
neoconservador impreso, The Weekly Standard, es también publicado por
News Corporation y editado por William Krislo, y portavoz “intelectual”
neocon y líder judío.
La mayoría de las compañías de películas y TV que no son propiedad de
grandes corporaciones están también controladas por judíos.
Por ejemplo, Spyglass, una productora de cine “independiente” que ha
hecho películas como The Sixth Sense, The Insider, y Shanghai Noon,
está controlada por sus fundadores judíos Gary Barber y Roger Birnbaum,
que son co-presidentes. Jonathan Glickman sirve como presidente y Paul
Neinstein es vicepresidente ejecutivo. Ambos son judíos. Spyglass hace
películas exclusivamente para DreamWorks SKG.
La más conocida de las compañías de medios más pequeñas, DreamWorks
SKG, es un asunto estrictamente kosher. DreamWorks fue formada en 1994
por el magnate David Geffen, de la industria discográfica, el anterior
presidente de Disney Pictures Jeffrey Katzenberg y el director de cine
Steven Spielberg, los 3 judíos. La compañía produce películas,
películas animadas, programas de TV y música. Considerando el dinero y
conexiones que Geffen, Katzenberg y Spielberg tienen, DreamWorks puede
pronto estar en la misma liga que los 4 grandes.
Un estudio principal, Columbia Pictures, es poseído por la empresa
japonesa multinacional Sony. No obstante, la presidenta es la judía Amy
Pascal, y su obra completamente refleja la agenda social judía. La
filial de música Sony recientemente se fusionó con el gigante de la
música europeo BMG para formar Sony BMG Music Entertainment, ahora uno
de los distribuidores de música más grandes del mundo. Está encabezado
por el CEO Andrew Lack, anterior presidente y CEO de NBC y judío. Las
operaciones generales de Sony en EEUU están dirigidas por un judío
llamado Howard Stringer, antes en CBS, que contrató a Lack.
Es bien conocido que los judíos han controlado la mayoría de la
producción y distribución de películas desde poco después del inicio de
la industria cinematográfica en las primeras décadas del siglo 20.
Cuando Walt Disney murió en 1966, la última barrera a la total
dominación judía desapareció, y los judíos se adueñaron de la propiedad
de la compañía que Walt construyó.
Las películas producidas por siete de las empresas mencionadas arriba
-Disney, Warner Brothers, Paramount (Viacom), Universal (NBC
Universal), 20th Century Fox (News Corp.), DreamWorks, and Columbia
(Sony)—contabilizaron el 94% de la recaudación total del año 2003.
Las 3 grandes cadenas de TV solían ser ABC, CBS y NBC. Con la
consolidación de los imperios de medios, estos 3 ya no son entidades
independientes. Sin embargo, mientras fueron independientes, cada una
fue controlada por un judío desde el principio: ABC por Leonard
Goldenson; NBC primero por David Sarnoff y luego por su hijo Robert;
and CBS primero por William Paley y luego por Laurece Tisch. Durante
varias décadas estas empresas fueron ocupadas con cargos de arriba a
abajo con judíos, y la judaicidad esencial de las cadenas de television
no cambió cuando fueron absorbidas por otras corporaciones dominadas
por judíos. La presencia judía en las noticias de TV queda
particularmente fuerte.
NBC es un buen ejemplo de esto. El presidente de NBC News es Neal
Shapiro. Jeff Zucker es el presidente de NBC Universal Television Group
president. Informando directamente a Zucker está su amigo cercano
Jonathan Wald, anterior productor de programas de NBC, ahora consultor
senior para CNBC. David M. Zaslav es presidente de NBC Cable (y también
director de la empresa de vídeo digital TiVo Inc.). El presidente de
NBC es Rick Kaplan. Todos ellos judíos.
Una similar preponderancia existe en las filiales de noticias de las
otras empresas. Sumner Redstone, Tom Freston, and Les Moonves controlan
CBS de Viacom. Moonves demonstró su poder en 2002 reemplazando a todo
el equipo del nuevo CBS Early Show. También es sobrino-nieto del líder
sionista David Ben-Gurion, el primer primer-ministro de Israel. (Nota
de qbit: Este es el que afirmó que la humanidad acabaría unificada bajo
la ONU y dirigida por el trono de Israel). Al Ortiz (también judío) es
productor ejecutivo y director de sucesos especiales para CBS News. El
productor ejecutivo senior Michael Bass y Victor Neufeld (anterior
productor de 20/20 de ABC) produce CBS Early Show; ambos son judíos.
En ABC, David Westin, que es judío según Jeffrey Blankfort del Middle
East Labor Bulletin, es el presidente de ABC News. El vicepresidente
senior para noticias en ABC es Paul Slavin, también judío. Bernard
Gershon, judío, es vicepresidente senior/director general de ABC News
Digital Media Group, en cargo de ABCNEWS.com, ABC News Productions, y
ABC News Video Source.
Los medios escritos
Tras las noticias de TV, los diarios son el medio de información más
influyente de EE.UU. Alrededor de 58 millones se venden (y
presumiblemente leen) al día. Estos millones se dividen entre unas
1.456 publicaciones diferentes. Uno podría concluír que la gran
cantidad de diferentes periódicos por todo EE.UU. proporcionaría una
salvaguarda contra el control minoritario y la distorsión. Pues va a
ser que no. Hay menos independencia, menos competencia y mucha menos
representación de los intereses de la mayoría de lo que un observador
casual podría pensar.
En 1945, 4 de cada 5 periódicos eran independientes y publicados por
gente local con estrechos lazos a sus comunidades. Esos días se fueron.
La mayoría de los periódicos independientes fueron comprados o sacados
del negocio a mediados de los 70. Hoy, la mayoría de periódicos locales
son poseídos por un más bien pequeño número de grandes empresas
controladas por ejecutivos que viven a cientos o incluso miles de
millas de distancia. Hoy menos del 20 % de los 1.456 periódicos del
país son independientes; el resto pertenecen a cadenas
multi-periódicos. Sólo 103 del número total tienen tiradas de más de
100.000 ejemplares. Sólo un manojo son suficientemente grandes para
mantener equipos directivos independientes fuera de sus propias
comunidades; el resto deben depender de estos pocos para todas sus
noticias nacionales e internacionales.
The Associated Press (AP), que vende contenido a periódicos, está
actualmente bajo el control de su vicepresidente y editor de gestión
judío Michael Silverman, que dirige los reportajes de noticias del día
a día y supervisa los departamentos editoriales. Silverman ha dirigido
las noticias nacionales de AP como editor de gestión adjunto,
comenzando en 1989. La judía Ann Levin es la editora de noticias
nacional de AP. Silverman y Levin están bajo Jonathan Wolman, también
judío, que fue promocionado a vicepresidente senior de AP en noviembre
2002.
En sólo el 2% de las ciudades de EEUU hay más de un periódico diario, y
la competencia es frecuentemente nominal entre ellos, como entre
ediciones matinales y de la tarde bajo el mismo dueño o bajo acuerdos
de operación conjunta.
Mucha de la competencia ha desaparecido por las tácticas monopolísticas
de la “holding company” judía Newhouse, Advanced Publications. Advance
Publications compra uno de los dos periódicos de la competencia, y
luego comienza una guerra publicitaria rebajando los precios de los
anuncios, que lleva a ambos periódicos al filo de la bancarrota.
Advance Publications luego compra el periódico competidor. A menudo
ambos periódicos continúan: uno como periódico matinal y el otro como
de la tarde. A veces, se cierra uno de los dos quedando uno sólo en esa
ciudad. Por ejemplo, en 2001 los Newhouse cerraron el Herald-Journal de
Syracusa, quedándose el otro periódico de Siracusa, el Post-Journal,
con un monopolio.
El imperio Newhouse proporciona un ejemplo de más que falta de
competencia real en los diarios de EEUU: también ilustra el insaciable
apetito judío por todos los órganos de control de opinión en los cuales
pueden hincar sus garras. Los Newhouse tienen 31 periódicos, incluyendo
varios grandes e importantes, tales como Cleveland Plain Dealer,
Star-Ledger de Newark, y el de New Orleans Times-Picayune; Newhouse
Broadcasting, formado por emisoras de TV y operaciones de cable; el
suplemento dominical Parade, con una tirada de más de 35 millones de
ejemplares por semana; unas 2 docenas de revistas importanes,
incluyendo The New Yorker, Vogue, Wired, Glamour, Vanity Fair, Bride’s,
Gentlemen’s Quarterly, Self, House & Garden, y todas las otras
revistas cuyo capital tienen al 100% del grupo Conde Nast. La dirección
de las revistas es, como usted podría esperar, muy kosher. Parade puede
servir como ejemplo: Su publicador es Randy Siegel, su editor y
vicepresidente senior es Lee Kravitz, su director creativo es Ira
Yoffe, su editor científico es David H. Levy, y su editor de salud es
Dr. Isadore Rosenfeld.
Este imperio de medios judíos fue fundado por el antiguo Samuel
Newhouse, un inmigrante de Rusia. Cuando murió en 1979 a la edad de 84,
legó propiedades en medios valorados en 1.300 millones $ estimados a
sus 2 hijos, Samuel y Donald. Con una cierta cantidad de adquisiciones
posteriores, el valor de la red de Advance Publications ha crecido a
más de 9.000 millones hoy. El crecimiento de tantos periódicos por la
familia Newhouse fue facilitada por la estructura de ingresos
publicitarios de los periódicos. Los periódicos, en gran parte, no se
mantienen por sus clientes, sino por sus anunciantes. Es el ingreso
publicitario -no el pequeño obtenido de los lectores- el que
principalmente paga el sueldo del editor y proporciona beneficios al
dueño. Siempre que los grandes anunciantes en una ciudad eligen
favorecer un periódico sobre otro con su negocios, el favorecido
crecerá mientras que su competidor muere. Desde el comienzo del siglo
pasado, cuando el poder mercantil judío en EEUU llegó a ser una fuerza
económica dominante, ha habido un alza constante en la cantidad de
periódicos americanos en manos judías, acompañados por una declinación
constante en la cantidad de periódicos gentiles competidores -una
extensión del resultado de las políticas publicitarias selectivas por
mercantes judíos.
Además, incluso aquellos periódicos todavía bajo manos y gestión
gentiles son tan fuertemente dependientes de los ingresos publicitarios
judíos que sus políticas informativas de noticias y editoriales son
grandemente restringidas por judíos guste o no. Se mantiene cierto en
los negocios periodísticos como en todas partes que el que paga manda.
Tres periódicos judíos.
La supresión de la competencia y el establecimiento de monopolios
locales en la difusión de noticias y opinión han caracterizado el alza
del control judío sobre la prensa americana. La capacidad resultante de
los judíos para usar la prensa como un instrumento sin oposición de la
política judía podría difícilmente ser mejor ilustrada que con los
ejemplos de los 3 más prestigios e influyentes periódicos: el New York
Times, el Wall Street Journal, y el Washington Post. Estos tres,
dominando los capitales políticos y financieros de EEUU, son los
periódicos que ponen las tendencias y las guías para casi todos los
demás. Son los que deciden qué es noticia y qué no lo es a niveles
nacionales e internacionales. Originan las noticias; los otros
meramente las copian. Y los tres están en manos judías.
El New York Times, con una tirada en el 2003 de 1,119,000, es la guía
no oficial social, de moda, entretenimiento, política y cultural de la
nación. Dice a la “smart set” de America qué libros comprar y qué
películas ver; qué opiniones están de moda en el momento; qué
políticos, educadores, líderes espirituales, artistas y hombres de
negocios son los de éxito. Y durante unas pocas décadas en el siglo 19,
fue un genuino periódico americano.
El New York Times fue fundado en 1851 por dos gentiles, Henry J.
Raymond y George Jones. Después de sus muertes, fue comprado en 1896 de
la propiedad de Jones por un adinerado editor judío, Adolph Ochs. Su
tataranieto, Arthur Sulzberger, Jr., es el actual editor del periódico
y el presidente del New York Times Co. Russell T. Lewis, también judío,
es presidente y director ejecutivo jefe de The New York Times Company.
Michael Golden otro judío, es vicepresidente. Martin Nisenholtz, judío,
lleva sus masivas operaciones por Internet.
La familia Sulzberger también posee, a través de New York Times Co.,
otros 33 periódicos, incluyendo el Boston Globe, comprado en junio 1993
for 1.100 millones $; 8 emisoras de TV y 2 de radio; y más de 40
operaciones Web orientadas a noticias. También publica el International
Herald Tribune, el diario de idioma inglés más ampliamente distribuído
en el mundo. El New York Times News Service transmite historias de
noticias, “features”, y fotos de New York Times por cable a otros 506
periódicos, agencias de noticias y revistas.
De importancia nacional similar es el Washington Post, que, al
establecer sus “filtraciones” de agencias del gobierno en Washington,
tiene una pista más cercana en las noticias relacionadas con el
gobierno Federal.
El Washington Post, como el New York Times, tuvo un origen no judío.
Fue establecido en 1877 por Stilson Hutchins, comprado a él en 1905 por
John McLean, y después heredado por Edward B. McLean. En junio 1933,
sin embargo, en el pico de la Gran Depresión, el periódico cayó en
bancarrota. Fue comprado en la subasta por Eugene Meyer, un financiero
judío y anterior socio del infame Bernard Baruch, un judío que fue zar
de la industria en EEUU durante la 1ª Guerra Mundial. El Washington
Post fue dirigido por Katherine Meyer Graham, la hija de Eugene Meyer
hasta su muerte en 2001. Ella fue la principal accionista y presidenta
de Washington Post Company; y puso a su hijo, Donald Graham, de
publicador del periódico en 1979. Donald se convirtió en CEO de
Washington Post Company en 1991 y su presidente en 1993, y la cadena de
control judío sigue sin romperse. El periódico tiene una tirada diaria
de 732.000 y su edición dominical vende más de 1 millón.
El Washington Post Company tiene una cierta cantidad de filiales en
periódicos (Gazzette Newspapers, incluyendo 11 publicaciones
militares); en TV (WDIV en Detroit, KPRC en Houston, WPLG en Miami,
WKMG en Orlando, KSAT en San Antonio, WJXT en Jacksonville); y en
revistas, más notablemente la revista semanal número 2 de la nación,
Newsweek.
Las empresas de TV de Post Company alcanzan un total de unos 12
millones de hogares, y su servicio de TV por cable, Cable One, tiene
750.000 clientes.
El Wall Street Journal vende 1,820,000 copias cada día laborable y es
propiedad de Dow Jones & Company, Inc., una empresa de New York que
también publica otros 33 periódicos y el semanario financiero Barron’s.
El presidente y CEO de Dow Jones es Peter R. Kann, que es judío. Kann
también tiene los cargos de presidente y editor de Wall Street Journal.
La mayoría de los otros periódicos principales de Nueva York no están
en mejores manos que el New York Times y el Wall Street Journal. En
enero de 1993, el New York Daily News (tirada: 729.000) fue comprado al
último magnate judío de los medios Robert Maxwell (nacido Ludvik Hoch)
por el inversor inmobiliario judío Mortimer B. Zuckerman. Otro judío,
Les Goodstein, es el presidente y director operativo jefe de New York
Daily News. Y, como se mencionó arriba, el New York Post de inclinación
neoconservadora, (tirada 652.000) es propiedad de News Corporation bajo
la supervision del judío Peter Chernin.
Revistas de noticias
La historia es similar para otros medios como lo es para televisión,
radio, películas, música y periódicos. Considere, por ejemplo, las
revistas. Hay sólo 3 de gran importancia publicadas en los Estados
Unidos: Time, Newsweek, y U.S. News & World Report.
Time, con una tirada semanal de 4.1 millones, es editada por una filial
de Time Warner Communications, el conglomerado de medios informativos
formado por la fusión en 1989 de Time, Inc. con Warner Communications.
El editor jefe de Time Warner Communication es Norman Pearlstein, un
judío.
Newsweek, como se mencionó arriba, es editada por Washington Post
Company, bajo el judío Donald Graham. Su tirada semanal es 3.2 millones.
U.S. News & World Report, con una tirada semanal de 2 millones, es
propiedad de y editada por el antes mencionado Mortimer B. Zuckerman,
que también ha tomado la posición de editor jefe de la revista para sí
mismo. Zuckerman también es dueño del tabloide de Nueva York, Daily
News, que es el 6º periódico más grande de la nación.
Nuestra responsabilidad.
Estos son los hechos del control de los medios en EE.UU. Cualquiera
deseando pasar unas horas en una gran biblioteca examinando las
ediciones actuales de los anuarios de las industrias de la radio y la
televisión y en los directorios de periódicos y revistas, tales como
las publicadas por Standard and Poors y por Dun and Bradstreet; y en
obras de referencia biográficas estándares puede verificar su
exactitud. Son innegables. Cuando se confrontan con estos hechos, los
portavoces judíos habitualmente usarán tácticas evasivas. “¡Ted Turner
no es judío!” anunciarán triunfantemente, como si eso sentenciara el
problema. Si se les presiona más allá, ellos acusarán al oponente de
“anti-semitismo” por incluso mencionar el asunto. Es el temor de esta
acusación que mantiene a muchas personas que conocen los hechos en
silencio.
Pero no debemos permanecer callados en este el más importante de los
problemas. El control judío de los medios de masas en EE.UU. es el
único hecho más importante de la vida, no sólo en EE.UU., sino en el
mundo entero hoy. No hay nada - plagas, hambre, colapso económico,
incluso guerra nuclear- más peligroso para el futuro de nuestro pueblo.
El control judío de los medios determina la política exterior de los
Estados Unidos y permite a los intereses judíos más que los intereses
americanos decidir cuestiones de guerra y paz. Sin el control judío de
los medios, no habría habido Guerra del Golfo Pérsico, por ejemplo. No
habría habido masacre de la OTAN de civiles serbios. No habría habido
Guerra de Iraq, y miles de vidas se habrían salvado. Habría habido
poco, si algo, de apoyo americano al estado sionista de Israel, y los
odios, enemistades y terror de Oriente Medio nunca habría venido a
nuestras costas.
Al permitir a los judíos controlar nuestros medios de entretenimiento y
de noticias, estamos haciendo más que meramente darles una influencia
decisiva en nuestro sistema político y control virtual de nuestro
gobierno; también estamos dándoles el control de las mentes y almas de
nuestros hijos, cuyas actitudes e ideas están configuradas más por la
TV judía y películas judías que por los padres, colegios o cualquier
otra influencia.
Los medios de entretenimiento controlados por judíos han tomado la
iniciativa en persuadir a una completa generación que la homosexualidad
es una normal y aceptable forma de vida; que no hay nada malo con que
mujeres blancas se citen o casen con hombres negros, o que hombres
blancos se casen con mujeres asiáticas; que todas las razas son
hereditariamente iguales en habilidad y carácter -excepto que el
carácter de la raza blanca es sospechoso debido a una historia de
oprimir a otras razas; y que cualquier esfuerzo de los blancos en la
auto-preservación es criticable.
Debemos oponernos a que se siga difundiendo este veneno entre nuestro
pueblo, y debemos romper el poder de aquellos que están difundiéndolo.
Sería intolerable por tal poder estar en manos de una minoría
extranjera con valores e intereses diferentes de los nuestros. Pero
permitir a los judíos, con su historia de 3.000 años de arruinar
naciones, desde el antiguo Egipto hasta Rusia, mantener tal poder sobre
nosotros es equivalente al suicidio racial. Desde luego, el hecho de
que tantos americanos blancos hoy estén tan llenos de un sentimiento de
culpa racial y auto-odio que hace que estén activamente buscando la
muerte de su propia raza es una consecuencia deliberada del control
judío de los medios.
Una vez que hemos absorbido y entendido la realidad del control judío
de los medios, es nuestra inexcusable responsabilidad hacer lo que sea
necesario para romper ese control. Debemos combatir este maligno poder
que ha ceñido su puño sobre nuestro pueblo y está inyectando su veneno
letal dentro de las mentes y almas de nuestro pueblo. Si nuestra raza
falla en destruírlo, ciertamente destruirá nuestra raza.
Medios de nuestra propiedad.
Un número creciente de americanos blancos están trabajando para
construír nuevos medios no bajo el control judío. National Vanguard
Books, la editoral de este panfleto, también publica su propia revista
de noticias, opinión y pensamiento a todo color, National Vanguard, una
muestra de la cual está disponible en la dirección de abajo por 5
dólares en los EE.UU. y Canadá, y 8 dólares en el resto. También
operamos un sitio web de comentarios y de noticias, actualizado varias
veces diariamente, en NationalVanguard.org; y un programa de radio
semanal, American Dissident Voices. El programa en sí mismo y su
horario de emisión están disponibles en natvan.com y
NationalVanguard.org o escribiendo a la dirección de abajo. Es vital
que apoyemos nuestros medios alternativos.
National Alliance, la organización padre de National Vanguard Books, es
una organización afiliada de activistas trabajando por los intereses
blancos y ayudando a construír y fundar nuestros nuevos medios. Para
más información sobre la afiliación a Alliance, escriba a P.O. Box 90,
Hillsboro WV 24946 USA.
Tags: sionismo, finanzas, mafia, globalismo