globalismo y Chomsky
UNA REFLEXIÓN EN TORNO A NOAM CHOMSKI, EL PENSAMIENTO UNICO Y LA MORALINA "PRÊT-À-PORTER".
Publicamos este texto heterodoxo, escrito por y sobre personas que en nada están en nuestra línea política, pero que creemos que empiezan a comprender el tipo de tiranía del pensamiento al que vamos dirigidos.
"Las noticias se han convertido en telefilmes de acción en directo". OLIVER STONE
"La prensa será dentro de poco la fuente de pensamiento para el 90 por ciento de los españoles". FERNANDO SAVATER
"Estamos en los
inicios de la que será la aldea global, en la que habrá
costumbres globales. Y una de ellas será la CNN….Debemos
aprender a hablar de una forma que todo el mundo pueda entender. (&hellip
Queremos ser realmente globales (&hellip
Que la CNN sea la única
fuente de noticias es problema de ustedes". GAIL EVANS
"En arte, como en política, hay un origen único de' todas las revoluciones: el deseo del ser humano de una vida más noble, de un método más libre y de una libertad de expresión capaces de crear una nueva fraternidad en la humanidad" OSCAR WILDE
"Por eso es esencial proteger la diversidad de las fuentes de información y la diversidad del pensamiento, especialmente en los medios de comunicación, para evitar todo discurso monopolizante". EDGAR MORIN
El padre de la gramática generativa, profesar del Massachusetts Institut of Technology (MTI), Noam Chomsky (Filadelfia, 1928) ha sido investido recientemente doctor "honoris causa" por la "Universitat Rovira i Virgili", en Tarragona.

Chomsky no es sólo famoso por su decisiva aportación a la lingüística contemporánea, sino también por su ejemplar activismo político y porque filosóficamente es un escritor provocativo y radical -en el sentido más profundo y humano del término-, muy brillante y crítica con el mundo del poder y la intelectualidad "políticamente correcta", a la que ha puesto en su sitio, en no pocas ocasiones y enfrentamientos dialécticos.
Así pues, el lingüista tiene la sospecha de que para ser un intelectual respetado "se debe decir algo cómodo", poniendo como ejemplo el trato tan poca gratificante que recibe de periódicos como el "New York Time-," que lo -tratan peor que otros, como el "Pravda".
Chomsky es aquí demasiado honesto como para andar con rodeos:
"¿Intelectuales?" "La gente normal puede decir cosas más interesantes que los llamados intelectuales". "Los que forman parte de la élite son, de aIguna manera, intelectuales o aspiran a entrar en el gremio". "Hay gente que se llama intelectual porque dice lo que al poder le gusta oir, es una palabra que no me impresiona, que se utiliza en términos de privilegio".
Más amante de los actos informales que de los protocolarios, crítico con el "Stablishment" mezquino e hipócrita que impera en la política interior de los Estados Unidos - una de las afirmaciones más provocativas que ha sostenido en diversas ocasiones es la de que todos los presidentes de EEUU desde la Segunda Guerra Mundial, serían colgados como criminales de guerra si se les aplicara el rasero de los juicios de Nuremberg (I)-, inició su discurso en la URV advirtiendo que últimamente ha rechazado participar en este tipo de actos académicos "porque es muy duro pensar que mientras yo hablo mil niños morirán de enfermedades que se podrían prevenir fácilmente y el doble de mujeres también perecerán durante el embarazo por falta de cuidados ... Y esta tragedias podrían evitarse con el 10 por ciento del presupuesto militar de los EEUU". En cuanto al "caso Lewinsky", afirmó que es una burda "falsificación de las élites .... un cuento para que la gente deje de preocuparse por otras cosas". "Se trata de un pequeño asunto", sobre todo si se compara con los grandes crímenes de guerra cometidos constantemente por todo tipo de estados, pues no está nada mal aprovechar esta ocasión para tener siempre presente que lo que nos señalan los medios de comunicación con su ojo acusador no son los únicos genocidas y que también la que éstos nos venden disfrazados de buenos de la película tienen las manos ensangrentadas. "¿Se imaginan la que habría pasado si algún grupo terrorista hubiera aplicado a los EEUU la misma lógica que Clinton ha aplicado al Sudán?".
El profesor Chomsky, una de las mentes más preclaras y deslumbrantes del siglo, citó a Georges Orwell, el cual "observó que en una sociedad libre, el control de la opinión requiere una buena educación, que determine qué es lo que se tiene que decir y lo que no en cada situación", pues cuando las personas no pueden ser dominadas por la fuerza, entonces hay que emplear métodos más sutiles; e hizo referencia a la preocupante proliferación de industrias y profesiones dedicadas al "control de la mente de la gente".
En cuanto al sistema universitario, sostuvo que el protagonismo de la Universidad tendría que ser más subversivo dentro de una sociedad sana, y sobre todo, en un mundo donde cada vez más todo se compra y se vende, "más independiente de los poderes económicas, que por medio de la financiación de los programas de investigación acaban controlándolo todo".
Chomsky ha legado a la posteridad varios textos en abierta oposición a la ñoñería más bien pensante y en defensa de un mundo más crítica con los detentadores del poder: "La aldea global", "El nuevo orden mundial" o "La lucha de clases" son algunos de ellos, de profundización socio-politica y que ya están traducidos al castellano (2).
Otro de los múltiples legados que le debemos es su combate por el derecha a la libertad de opinión, contra el terrorismo intelectual de ciertas "lobbies" o grupos de presión en temas especialmente delicados, así como su ímpetu por asociar el debate intelectual con el cambio social, para impedir que lo que es singular y diferente pueda ser reducido a aplanado, para reemplazar una moral de intransigencia e intolerante severidad por otra de comprensión y de diálogo. También se puede sostener que se ha adelantado notablemente a la intensa revolución de la conciencia que está caracterizando para lo bueno y para lo malo, la sensibilidad moderna; la transformación o desconstrucción ("deconstruction", como escribía Oscar Wilde) de la cultura por medio de la visión personal de cada uno. Por otro lado, ya en su día, la escuela de Yale, con Edward Wilson a la cabeza, centró en los setenta y los ochenta, las teorías desconstruccionistas y contraculturales. Por ellas estamos en la actualidad en la "era posmetafísica" y en la doctrina del denominado "pensamiento único", que según Ignacio Ramonet es "una especie de doctrina viscosa", la única autorizada por una "invisible y omnipresente policía de opinión" y que, en las democracias actuales, "envuelve cualquier razonamiento rebelde, la inhibe, lo perturba, la paraliza y acaba por ahogarlo" (3).
EL FRACASO DE LA UTOPÍA LIBERAL PROGRESISTA Y LA IMPOSICIÓN DE LA ALDEA GLOBAL CAPITALISTA: EL TRIUNFO DE LA ÉTICA "PRÊT-À-PORTER".
La inmensa mayoría de los utopistas románticos y de las grandes personalidades de su siglo personificaron la más victoriosa culminación de una idea de progreso puramente accidental con la que el ser humano dominaba de una forma absoluta su propio estilo de vida y en la que su ideología sólo estaba condicionada a su propia voluntad. Efectivamente, tanto Byran como Shelley, tanto Beethoven como Holderlin, tanto George Sand como la generalidad de los románticos (4), durante toda su vida fueron poco partidarios de esa escuela de sumisión voluntariamente aceptada que son los convencionalismos de su tiempo o de lo que en nuestra época podría calificarse de "políticamente correcto"; esto es, esa nueva tendencia monocéntrica de ambición totalitaria, monolítica, hoy tan promovida desde el poder más consensuado -homogeneizadora de ideologías, sentimientos y estéticas- y que lamentablemente conlleva la destrucción de la esperanza decimonónica de conseguir que el ser humano llegase a ser autónomo tanto en su pensamiento como en su trayectoria vital, llegando a convertir la democracia actual en pura anécdota, en una ética "prêt-á-porter" más en manos de la técnica y el mercado, simultáneamente tan infantil como carente de valor, en ocasiones de un puritanismo maniqueísta estupidizante (cuyo principal exponente son los "reality shows" y las tertulias radiofónicas) y que, en el fondo esconde los más oscuros intereses del totalitarismo capitalista-tecnocrático y de los nuevos teólogos del mercado, cuyo principal exponente propagandístico y ejemplo viviente de lo "periodísticamente correcto - para quien sepa interpretarlo - son los "reality shows" y las múltiples tertulias radiofónicas cuando no los partidos de futbol, los "horrorosos" (5) tres tenores o las bodas reales, sólo existentes en función de una triste rentabilidad económica bien precisa y que han convertido a Occidente en un inmenso - y por otra parte también patético - "patio de vecinos", banalizando determinadas corrientes de opinión y reproduciendo de manera afectada la divulgación interesada de hechos concretos convertidos sucesivamente en expresión de poder uniformizador del "Stablishment", poder globalizador que, por otra parte siempre será igualizador y homogeneizador en todo, menos precisamente en lo económico.
Con esta operación, este nueva totalitarismo descomunal y sin rostro, gracias al camuflaje semántico y a distorsiones históricas, como la que (según explica el profesor Ramón Gubern) proclamaba un "graffiti" asegurando que "Jesucristo era negro", pretende proteger a las minorías menos favorecidas; pero en el fondo la que realmente consigue es impulsar una nueva intransigencia o fascismo intelectual - promovido también con el beneplácito de ciertas élites universitarias - y claro cómplice de la intransigencia más característicamente inquisitorial y neopuritana, como, por , ejemplo, la que desembocó en la expulsión de un niño de seis años de una escuela de Carolina del Norte, acusado de acoso sexual por haber besado en la mejilla a una compañera de colegio (6).
Así pues, el inicio del estado orwelliano promovido por el capitalismo radical instaurado por el Gran Capital Financiero Internacional, y el nacimiento de la secta terrorista - "terrorista" en tanto que pretende cambiar la realidad censurando el lenguaje - de la Corrección Política (Political Correctnes) pasa por eliminar la cultura, por cercar !as humanidades y eliminar todo tipo de independencia en el pertinaz manía de pensar al mismo tiempo que se favorece la homogeneización más sofocante del pensamiento - con su inevitable e interesada limitación- y el "papatanismo" - con su lógica unidireccional, inquisitorial y excluyente - de lo "políticamente correcto" y., sobre todo, se aumentan las descomunales diferencias entre quienes dominan y quienes son dominadas. En este sentido, no está nada mal que Alfonso Guerra (7) - por cierto, precisamente fue uno de los raros políticos actuales que se opuso a la ley de autonomías de los bancos y que se atreve a decir que tanto la derecha como la izquierda han renunciado a que la economía la dirijan los gobiernos (¿Quién la dirige entonces?) - utiliza la televisión para recordar que sólo con la riqueza de 400 familias se podría acabar con la pobreza y doblar la riqueza de Ia población mundial. Dato que es complementado por el genial Jeremy Rifkín (8): "350 familias controlan la misma renta que 2400 millones de personas".
Así pues, si todos somos iguales ¿por qué no se comienza por homogeneizar la economía y no los pensamientos?. Y éste sí que es un tema que ciertamente urge, pues 13 millones y medio de niños mueren cada año de desnutrición y de hambre víctimas del dios todopoderosa del monoteísmo del dinero y del mercado, impuesto por la intransigencia de Wall Street y de las multinacionales norteamericanas que hoy imperan sobre el mundo y que pretenden apoderarse del petróleo de Oriente Medio, nervio fundamental del desarrollo occidental, cuyo modelo de crecimiento, "gracias" a la ' mediación del Fondo Monetario Internacional, le cuesta al Tercer Mundo el equivalente en muertas a los de Hiroshima cada dos días (9).
Pero éste ya es otro tema y, sobre todo, es un asunto que no interesa tocar pues pondría en cuestión al mismo poder y a la misma esencia de su moralina televisiva "prêt-á-porter", pero al mismo tiempo es también, frente a un complicado intelectualismo de salón "prêt-á-porter" que nada dice de la esencia humana, una problemática de máxima actualidad en el mundo del arte y de la lucha cultural "meta-politica" y "meta-ética", pues con la caída y derrota de la denominada "vanguardia artística", los artistas e intelectuales de vanguardia se han convertido en receptores de subvenciones y ahora comen de la mano de las instituciones oficiales mercantiles, siendo sometidos por el capitalismo al mismo tiempo que son agasajados por el poder económico, los bancos y las multinacionales. Así pues, tal como sostiene el sugestivo último ensayo "Crónicas virtuales" de la periodista Margarita Rivière (10) y con sus propias palabras: "La atracción natural por la cultura, por la obra de la inteligencia y la sensibilidad humanas, está siendo sustituida por la absorción engullidora, veloz y vertiginosa como una batidora que a toda velocidad hace picadillo un vegetal, de una virtualidad sin otro sentido que el económico y mercantil en la que los managers han sustituido a los artistas y el negocio se ha convertido en unívoca y excluyente expresión creativa".
Notas
(1) Vid. UNIVERSITAS, nº 6, 1998.
(2) CHOMSKI, Noam
(3) PENSAMIENTO CRITICO VS. PENSAMIENTO UNICO, Temas de Debate, 1998.
(4) Romanticismo, UNIVERSITAS nº 2-3, 1989.
(5) Según calificación del sociólogo Salvador Giner durante su conferencia
sobre Sir Isaiah Berlin en la "Fundación Ramón Trias Fargas", 1988.
(6) GUBERN, Román: VIAJE DE IDA, Anagrama, 1997.
(7) Según sostuvo en TV2. También insistió en el tema durante la presentación de su DICCIONARIO DE LA IZQUIERDA en Barcelona, Planeta, 1998.
(8) RIFKIN, Jeremy: EL FIN DEL TRABAJO, 1997.
(9) GARAUDY, Roger: LOS MITOS FUNDACIONALES DEL ESTADO DE ISRAEL, Historia XXI, 1997.
(10) RIVIERE, Margarita: CRÓNICAS VIRTUALES, Anagrama, 1998.
T de P
Tags: globalismo, capitalismo, conspracion


