Globalismo.
Las Instituciones y el Mundialismo.
Todo
esfuerzo, pensamiento o acción, dirigido a una mejora del
hombre como hombre y así de la comunidad que forman estos por
su identidad biologica y social, representa un ejemplo inmejorable y
digno.
Todo esfuerzo encaminado, en esos parametros,, a mejorar,
parchear o encauzar el actual sistema liberal, progresista y
universal está condenado al fracaso. La propia idiosincrasia
del sistema -ya establishment- "demócrata" fagocita
las mejoras en favor de su base -el llamado ciudadano en las
"democracias"- por las mejoras en pro de su clase dirigente
-desconocida al ciudadano que cree que sus políticos son los
que deciden-.
Una de las primeras
necesidades para la abolición del sistema democrático,
liberal, progresista y universalista actual pasa -irremisiblemente-
por la eliminación de los sistemas financieros, verdaderos
regentes de los destinos de la humanidad. Estos sistemas financieros,
en su mayoría derivaciones privadas de entidades que por
sentido común deberían estar en manos de las naciones,
fecundos en ramificaciones y operarios, se han constituido desde
mediados del siglo pasado en los unicos y verdaderos gobernantes del
Mundo. Un gobierno del dinero, desde el dinero y para los
desheredados.
Todo
esfuerzo encaminado a restaurar la dignidad de estos organismos, es,
desde su concepción, erroneo.
¿Acaso es salvable una
institución, comisión o entidad creada para la
especulación, el robo y con él la sumisión de
los hombres, pueblos y naciones?.
¿Acaso se debe intentar
insuflar sentido popular a una institución, comisión o
entidad que desde sus objetivos busca la dependencia insana del
individuo hacia ella?.
¿Acaso debemos reconstruir lo que
nos está destruyendo?.
O, por el contrario, ¿debemos
dinamitar su cimientos físicos e ideológicos a la vez
que mostramos su engaño y sinvergonzonería descarada
para con sus semejantes?.
¿Donde está el punto en el que las instituciones oficiales de una nación pierden el respaldo popular que les otorgó su confianza, por intereses que poco o nada tiene que ver con los de la nación que les instauró y mantiene?
¿Cuando hemos decidido que todo lo que ocurre es inevitable y que nada podemos hacer por cambiar el destino suicida en el que nuestro Mundo se conduce bajo la dirección del dinero y de sus mercaderes?.
¿En que momento el hombre ha supeditado su espíritu, su libertad, su futuro y su grandeza al dinero y a sus beneficios?.
¿En que momento el hombre perdió su auténtica dimensión, como individuo y como grupo, en favor de fáciles utopías, lejanos internacionalismos y falsas igualdades?.
Y, sobre todo, ¿cuando el hombre perdió la confianza en si mismo, en su trabajo, en sus antepasados y en su cultura, por el favor de comodidades prestadas, en el poder del dinero ajeno, en dictados de extrajeros de su espíritu y tierra y modas estériles e insanas?.
¿Desde cuando el hombre no es hombre y si un hombre-programado o robot?.
Varios han sido en la Historia los puntos de inflexión para llegar a este hombre-error,a este hombre robot, a este hombre igualitario e internacional.
La Revolución francesa, la Independencia de las colonias de ultramar, la Revolución bolchevique, la instauración sine quonum de las nuevas democracias y su liberalismo progresista, las dos guerras europeas de la primera mitad del siglo XX -realmente mundiales- y el fin del telón de acero.
Junto a estos sucesos, de los que ya nadie duda de su relevancia, en menor medida pues dada su cercanía histórica no podemos evaluar su grado, pero si la intensidad de sucesos como los recientes atentados en Nueva York, Madrid y Londres, que han provocado una regresión en los derechos del individuo, no sólo nacional sino a escala planetaria.
Estos últimos acontecimientos –fruto de una época de terror liberal y progresista--, han provocado, bajo el noble lema de la protección de los estados soberanos y con ellos del individuo, unas nada democráticas resoluciones que permiten a un gobierno, que se ha erigido como paladín de las democracias, disponer de la libertad individual, que precisamente busca defender, de los ciudadanos bajo su soberanía en favor y beneficio de las libertades colectivas de la nación.
Esta resolución que parte de unas convicciones lícitas y deseables, pues todos queremos un estado que nos proteja de ataques y confabulaciones malvadas, se ha convertido desde su gestación en el principio legislado del fin de la libertad del individuo y todo lo que esto supone. A partir de la Act Patriot el gobierno USA, demócrata, liberal y progresista, tiene poder legal sobre cualquier ciudadano que disienta en ideas y acciones del instaurado PENSAMIENTO ÚNICO y su corrección política.
Además de dar el respaldo definitivo al nuevo sherif del mundo: el Gobierno de los Estados Unidos de America. ¿Nada nuevo bajo el Sol? En parte si y en parte no. Ahora el nuevo sherif, con su reluciente placa de seis puntas, tiene licencia para matar, física y/o espiritualmente, cualquier conato de oposición ficticia o real, de ideas o de acciones, de comportamiento o de pensamiento. Quedando única y exclusivamente la decisión de su gravedad al albedrío y -supuestas- buenas intenciones del Gobierno de dicho pais.
Esto mismo -con otro nombre- ya se venía haciendo desde el final de la 2ªGM a traves de sus tentáculos policiales de tres letras : C.I.A., N.S.A., F.B.I...y que ahora se ven reforzados con sus correlativos europeos, civiles o militares, siglas como : Europol, U.E.O., EURFORS, EUROGENFOR, SITCEN, el Convenio de Defensa con los U.S.A., estos últimos bajo mandato de la C.E.E. y/o de la O.T.A.N., los servicios secretos de cada pais, M.I.5 y M.I.6., británicos, C.N.I. Español , S.I.S.M.I. italiano, S.V.R. ruso, B.N.D. alemán, D.G.S.E. francés, S.I.S. Portugues; y más europeos en su definición y actuación como : Europol, Sistema de Información Schengen, SITCEN, Interpol y un larguísimo etcetera de ramificaciones y departamentos que son la sublimación de la burocracia interdepartamental y de la paranoia conspirativa. A todos ellos sumémosles los nuevos asignados a Internet : Delitos Telemáticos en cada Policia o Servicio de Seguridad Nacional, de Seguridad Militar.... etc etc para llegar a ECHELON y demás filtros.
Con este mar de letras y de departamentos de seguridad, cabría pensar o que estamos en una Guerra oculta y silenciosa, o que vivimos en un Mundo militarizado. En ambos casos acertariamos, siempre que concibamos esta Guerra oculta en un Mundo militarizado como la que provocan los mercaderes del dinero para defenestrar al hombre y al Mundo en su único y privado interés.
Poco a poco, estos mercaderes han conseguido materializar la idea de que todo lo que ocurre es inevitable y que nada de lo que hombres o pueblos intenten por resistir a esta sediciosa nueva Revolución es vano. Su mayor logro, su mayor triunfo está en haber conseguido que el hombre, un día fuerte y orgulloso, se doblegue ante sus mandatos y sus intereses privados, como si de un suceso histórico se tratara y por lo tanto la lógica evolución de la humanidad, sin que en esta evolución, en este devenir, se note una mano oculta que todo lo mueve.
Su mayor logro es que creamos que todo sucede por “inspiración divina”, como si el proceso histórico nos fuera ajeno a los simples mortales y unicamente estuviera en manos del caprichoso transcurrir del tiempo.
Algo facil de creer en una población embrutecida, inculta y ociosa. Una humanidad que ha delegado su principal caracteristica en otros: pensar, decidir, crear. Hemos cambiado las particularidades de los libros por la homogenea y tediosa televisión. La pluralidad informativa por el adoctrinamiento descarado. La educación por la vulgaridad, las particularidades por mundialismos imposibles. Incluso hemos llegado a negarnos a nosotros mismos en beneficio de una pretendida y desconocida universalidad y sus paraisos.
Nuestras instituciones son el reflejo de nosotros mismos. Y, sin duda, tenemos las que nos merecemos.
Mientras creamos, no me atrevo a decir: pensemos, que todo lo que ocurre a nuestro alrededor nos es ajeno y que en nada podemos influir a los acontecimientos, los mercaderes acomodados en nuestros templos seguirán, cada vez más, agitando su látigo y exigiendo mayores interses a su causa. Con un
sherif y unas leyes que les confirman en su trono, sólo nos queda reafirmar nuestro espíritu, nuestras ideas y sin la menor vacilación decir : LA HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO LA ESCRIBIMOS NOSOTROS. En un rechazo absoluto, pero ético, de sus medios y objetivos.
Todo lo demás será hacer castillos en el aire, o como dicen los súbditos de su Graciosa Majestad : “casttles in Spain”.
Alberto Martín.
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